Por Anneta Rayo Ruiz
Napoleón Bonaparte nació el verano de 1769 en Ajaccio, una pequeña localidad de Córcega, Francia.
Napoleón era tan pequeñín, regordete, de apariencia tierna y sonrosado que sus padres no podían dejar de mirarlo y sonreírle. Eso sí, cuando estaba despierto no paraba de hacer ruido con sus juguetes.
El destino de este chiquitín ya estaba escrito, su nombre y sus hazañas serían recordados en todo el mundo y en los siglos venideros.
Napoleón tuvo siete hermanos con los que se divertía mucho. El ambiente en la casa era alegre, sobre todo a la hora del baño, la merienda y cuando se sentaban delante del fuego para contar historias.
De niño, disfrutaba ir con su madre al puerto, donde las lugareñas vendían toda clase de pescado fresco, cangrejos y langostas. Pero lo que más le gustaba era sumirse en sus pensamientos, inventar historias e imaginar que era mayor.
Una tarde se fue con su hermano José a visitar los acantilados y observar el oleaje que chocaba contra los riscos, donde había nidos de gaviotas y águilas.
-¡José, mirá cómo extiende las alas esa águila! -le dijo Napoleón a su hermano.
-¿A qué velocidad va? -le preguntó.
-No sé, pero es el ave más rápida del planeta. Es más veloz que el rayo -le respondió José.
-¡Guaooo…! -exclamó fascinado.
Cuando el pequeño Napoleón cumplió 10 años, su padre lo envió junto a su hermano José al norte de Francia para que ingresaran como cadetes en una escuela militar.
Durante los primeros meses la pasó muy mal, ya que algunos compañeros de la escuela se burlaban de él por ser bajito.
-¡Mirá, mirá, al enano, pero qué delgado, qué largo lleva el pelo…! -gritaban los muchachos.
Pero a “Napo”, como cariñosamente lo llamaba su hermano, no le afectaban los comentarios, todo lo contrario, se concentró en aprender y destacarse.
Aunque no era buen alumno, le interesaban mucho las matemáticas. Y lo que más disfrutaba era leer obras clásicas.
Durante su estadía en la escuela militar se destacó en diferentes asignaciones y lo nombraron oficial de artillería.
Con los años el pequeño sobresalió más y por sus méritos lo nombraron general de brigada, pero además fue aclamado por las multitudes como héroe.
Adaptado del material Grandes personajes para niños