En un nuevo intento por obtener justicia en su caso, la joven que acusa a un ex compañero de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), de violación agravada, se apostó ayer por tercera ocasión frente a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en Carretera Norte, Managua.
Desde las 3:00 a.m. de ayer Fátima Hernández, ex trabajadora de la DGME, volvió a declararse en huelga de hambre, tras considerar que en el tribunal de primera instancia el proceso preparatorio del juicio se desarrolla de forma lenta.
Mañana miércoles estaba previsto que se efectuara el juicio oral y público, pero la semana pasada a petición de la defensa del acusado Farinton Reyes, la audiencia fue pospuesta.
Por tanto la fecha del juicio es incierta, lo que es considerado por Hernández como “una táctica dilatoria”.
La joven advirtió que en esta ocasión no suspenderá el ayuno voluntario aunque sea recibida por magistradas de la CSJ, como ha ocurrido en ocasiones anteriores, pues teme que de no presionar al Poder Judicial su caso quedará en la impunidad.
La denunciante dijo que únicamente suspenderá la huelga de hambre “el día que a mí me toque ir a juicio”.
Aunque el caso ocurrió a finales de julio del año pasado, la víctima se atrevió a denunciarlo públicamente en septiembre, cuando ofreció declaraciones a LA PRENSA.
Hasta esa fecha las autoridades policiales y de la Fiscalía en el Distrito Cuatro no habían avanzado en las investigaciones.
La joven teme que su caso quede en la impunidad, pues insiste en que “ha habido de alguna manera influencia de autoridades gubernamentales”.
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