Por Meyling Marín *
En los últimos años, por su clima y paisaje, la zona boscosa de Managua se ha convertido en el sitio perfecto para vivir. En la zona se observa una alta oferta de viviendas. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que la zona boscosa es el área de recarga de agua de los acuíferos de la capital.
Con las urbanizaciones impermeabilizando grandes áreas se ha iniciado un proceso con gran potencial de causar daños irreversibles al manto acuífero.

Según Mario Zelaya, presidente de la Cámara de la Construcción, para promover la infiltración de agua en las zonas de recarga del acuífero de Managua, los urbanizadores deberán construir pozos de infiltración y así evitar entregar agua superficial a las urbanizaciones más abajo.
“La importancia de los pozos de infiltración es que permiten que se recargue el acuífero y el agua no cause inundaciones en las zonas más bajas”, agregó Zelaya.
DESLIZAMIENTOS DE TIERRA EN MANAGUA
Para Francisco Espinoza, geólogo del Centro de Investigaciones Geocientíficas de la UNAN, el problema con las urbanizaciones no es solamente porque en ellas se ubica la zona de recarga de los pozos de agua que abastecen a la ciudad de Managua, sino porque esta área es la parte más sensible a movimientos y flujos de tierras, debido a la presencia de fallas activas y a que el suelo de esta zona alta es muy suelto.

Según Espinoza, quien ha realizado investigaciones desde hace más de 4 años en la parte alta de Managua, está documentado que en el año 1876 hubo un flujo (deslave) de tierra grande que llegó hasta Ticomo.
“Las urbanizaciones están causando una deforestación impresionante por tanto están debilitando el suelo, volviéndolo más propenso a deslizamientos de tierra” recalcó Espinoza.
Así se ve reflejado en la urbanización Santa Eduviges la que quienes desde hace más de dos años está funcionando sin un sistema de tratamiento adecuado de las aguas vertidas, contaminando de esta manera el manto acuífero de la capital y causando posibles vectores de enfermedades por la gran cantidad de mosquitos en los alrededores.
Al respecto, se conversó con el gerente general de Santa Eduviges, Gerardo Carvajal, y éste explicó a este medio que la urbanización inicialmente estableció convenio con el Proyecto Integrado Managua y sus Periferias (Promaper) para conectarse al sistema de tratamiento que el proyecto estaba implementando, pero al iniciar los trámites para conectarse, Enacal les dijo que las pilas no tenían la capacidad y que tenían que construir sus propias plantas de tratamiento.
De manera que ahora están a la espera de la autorización de ENACAL para conectarse al alcantarillado sanitario de la intersección de Ciudad Sandino, Nueva Vida y la calle San Andrés, el cual está a unos 400 metros de la urbanización.
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¿RESPONSABILIDAD DE QUIÉN?
Los procesos de urbanización que causan deforestación, impermeabilización de suelos y contaminación de acuíferos en la parte alta de Managua no se detienen.
A pesar de que en el 2008, la Alcaldía de Managua realizó un acuerdo interinstitucional con la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) y la Asociación de Municipios de la subcuenca sur del Lago de Managua (Amusclan) para no urbanizar y proteger de esa manera los pozos que abastecen de agua a la ciudad de Managua, el acuerdo fue declarado inconstitucional después de un proceso legal entablado por los urbanizadores.
Desde entonces la Dirección General de Urbanismo de la Alcaldía de Managua, recibe diariamente proyectos de urbanización en la zona alta, los cuales son analizados y aprobados en la Ventanilla Única de la Construcción.
Según esta dirección de urbanismo, todos los proyectos deben solicitar un permiso de construcción que será otorgado si el proyecto recibe la constancia de uso de suelo, que otorgan los funcionarios de la ventanilla única y si se ha hecho la revisión de anteproyecto y proyecto definitivo.

En la constancia del uso del suelo, se determina si el proyecto a construir está acorde con el uso ya previsto para esa zona y si el terreno tiene fallas, no obstante esta dirección no proporcionó el número de urbanizaciones que han efectuado el trámite para las zonas altas de Managua.
Por su parte, la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) es la responsable de revisar si las viviendas a construir tendrán acceso al sistema de agua potable y alcantarillado.
Sin embargo, en la mayoría de los casos las personas primero construyen y se conectan ilegalmente al sistema o en otros casos piden la apertura de nuevos sistemas de abastecimiento en zonas donde no hay acceso, expresó un funcionario de la Ventanilla Única de la Construcción que prefirió omitir su nombre.
El problema de las urbanizaciones en la zona alta de Managua es compartido por los gobiernos municipales de las alcaldías de Nindirí, La Concepción, Ticuantepe, El Crucero y Managua.
Por tanto, para solucionar el problema en conjunto, Managua tiene que aliarse con estos municipios a través de Amusclan, organismo que dirige actualmente un proyecto de 13 millones de dólares que contempla, dentro de sus componentes, el ordenamiento territorial de esta zona. Este proyecto es financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo y se espera que a largo plazo se garantice el buen uso del suelo en esta zona.
Mientras tanto Enacal está exigiendo a las nuevas urbanizaciones en la zona alta que incluyan amplias áreas verdes para ayudar a la infiltración de agua a los pozos.
Así también se les está exigiendo la construcción de sistemas adecuados de tratamiento de las aguas servidas para evitar que los pozos se contaminen con las aguas vertidas, en los casos de las urbanizaciones que no cuentan con acceso al alcantarillado sanitario.
CONTAMINACIÓN DEL MANTO ACUÍFERO

La falta de conciencia ambiental de algunas urbanizadoras, unida a la falta de control y regulación de la procuraduría ambiental se combinan para causar daños ambientales.
Así se ve reflejado en la urbanización Santa Eduviges la que quienes desde hace más de dos años está funcionando sin un sistema de tratamiento adecuado de las aguas vertidas, contaminando de esta manera el manto acuífero de la capital y causando posibles vectores de enfermedades por la gran cantidad de mosquitos en los alrededores.
Al respecto, se conversó con el gerente general de Santa Eduviges, Gerardo Carvajal, y éste explicó a este medio que la urbanización inicialmente estableció convenio con el Proyecto Integrado Managua y sus Periferias (Promaper) para conectarse al sistema de tratamiento que el proyecto estaba implementando, pero al iniciar los trámites para conectarse, Enacal les dijo que las pilas no tenían la capacidad y que tenían que construir sus propias plantas de tratamiento.
De manera que ahora están a la espera de la autorización de ENACAL para conectarse al alcantarillado sanitario de la intersección de Ciudad Sandino, Nueva Vida y la calle San Andrés, el cual está a unos 400 metros de la urbanización.
(*) La autora es especialista en riesgos ambientales