Han pasado varias décadas desde que el legendario capo de la droga Pablo Escobar Gaviria vivió en Nicaragua bajo la protección del presidente Daniel Ortega y el Frente Sandinista (FSLN), pero el tema aún provoca cautela.
Sandinistas que siguen junto a Ortega prefieren callar, lo mismo que algunos disidentes; y quienes lo abordan aclaran que antes nunca se enteraron, lo atribuyen a una “decisión unilateral” y señalan como ejecutores a cercanos de Ortega, como Tomás Borge y Lenín Cerna.
Hace años LA PRENSA publicó un reportaje sobre el tema, que resurgió esta semana tras la entrevista que Santiago Marroquín, hijo del fallecido Escobar, brindó a CNN en español, en la que aseguró haber vivido junto a su familia en Nicaragua durante los años ochenta.
LA PRENSA llamó ayer a Borge, pero éste dijo que estaba en un avión y debía apagar el celular. No volvió a encenderlo el resto del día. El celular de Cerna fue contestado en varias ocasiones por alguien que se identificó como su sobrino.
El general retirado Hugo Torres, ex jefe de Inteligencia del Ejército, asegura que nunca supo de la presencia de Escobar, indicando que “de ser el caso debió obedecer a una decisión unilateral de algún dirigente”. Dijo que le resulta difícil creer que por dinero el FSLN haya dado protección a Escobar.
Moisés Hassan, quien fue viceministro del Interior en esa época, dijo que no se enteró del caso, pero cree que sea cierto porque años después algunos funcionarios amigos suyos se lo confirmaron. Supone que Ortega pudo proteger a Escobar por razones económicas o ideológicas, y en este caso por un favor a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), o por interés común, porque quizás hacían negocios juntos.
Víctor Hugo Tinoco, ex vicecanciller, comentó: “Desconozco esa información, vi la noticia, pero creo que habría que investigar, porque obviamente ésas no eran decisiones del partido de Gobierno, del FSLN; ésas fueron decisiones personales. ¿De quién? Es lo que hay que ver”.
Luis Carrión Cruz, quien fue viceministro del Interior, dijo que prefiere no opinar porque ahora se dedica por completo a la vida académica.
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