Por Ludwin Loásiga
Los alrededores de la Asamblea Nacional se encontraban desde esta mañana sitiada por decenas de autobuses de transporte colectivo que impiden el paso, así como por simpatizantes del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), quienes no dan paso a ningún vehículo o persona hacia la sede del Parlamento, en el antiguo centro de la capital.
Para hoy estaba previsto una sesión ordinaria en la que se iba a tramitar una Ley que derogaría el decreto presidencial 03-2010, con el cual el presidente Daniel Ortega prorrogó en sus cargos a una veintena de funcionarios públicos, a los que se les vence el período este año.
El FSLN está en minoría tanto en la Junta Directiva del Parlamento como en el plenario, por lo cual en una medida desesperada, ordenó a sus simpatizantes impedir hoy el acceso a los diputados a la Asamblea Nacional.

LA PRENSA pudo constatar que hasta las inmediaciones del Parlamento han sido transportados decenas de jóvenes, muchos de ellos portando lanza morteros caseros. Además decenas de buses de transporte colectivo, eran atravesados sobre las principales vías de acceso hacia la Asamblea Nacional.
Ninguno de los empleados de la Asamblea Nacional, incluyendo los diputados han podido ingresar al edificio del Poder Legislativo, constató LA PRENSA.
La marcha de los simpatizantes sandinistas fue convocada públicamente por Rafael Solís, ex magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), uno de los ex funcionarios públicos que intenta aferrarse a su cargo al amparo del decreto 03-2010.