En el mundo existen más de 72 millones de niños, niñas y adolescentes que no reciben ningún tipo de educación, según Jorge Mendoza, enlace del Foro de Educación y Desarrollo Humano (FEDH).
Y en Nicaragua, un poco más de medio millón de niños no van a clases. A esta problemática se suma la poco transparencia con la que el Ministerio de Educación (Mined) ha utilizado el erario y podría “ahuyentar” a la cooperación internacional.
Esta situación, según Mendoza, no es conveniente en un país donde se requiere reparar unas 10 mil aulas de clases y suplir más de 60 mil pupitres.
“El Mined debe volcarse a fortalecer sus capacidades de ejecución del presupuesto. Nosotros no podemos estar pidiendo mayores recursos para la educación si los ministerios de Estado para la niñez y la adolescencia no tienen capacidad de ejecutarla con transparencia”, señaló Mendoza.
Durante la administración del ex titular del Mined, Miguel De Castilla se señala la poca transparencia en la ejecución de más de ocho millones de dólares que serían invertidos en un proyecto ambicioso de impresión y distribución de textos escolares.
Además de la falta de soporte en el manejo de 58 millones 607 mil córdobas, como parte del presupuesto asignado en el 2008. Éstas fueron una de las razones por las que De Castilla fue destituido de su cargo.
“Si el Mined no es capaz de administrar con transparencia los recursos de la cooperación internacional se estarían afectando seriamente las posibilidades de cooperación en el tema de Educación”, indicó Mendoza durante la inauguración de la Semana Mundial de Acción por la Educación.
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