Mientras el Gobierno continúa todavía analizando con el sector privado estrategias para mitigar el hambre en el Norte del país como consecuencia de los efectos de la sequía, un nuevo informe del organismo internacional Acción contra el Hambre dice que los hogares en la zona han reducido en un 50 por ciento el consumo de alimentos.
El informe con resultados que incluyen este mes de febrero, recoge la situación alimentaria en siete municipios del Norte del país: Totogalpa, Yalagüina, Somoto, Las Sabanas, San José de Cusmapa, Macuelizo y San Juan de Limay.
“El estado actual de las reservas alimenticias que tienen los productores que habían cosechado su propia producción es inexistente, ya que desde hace un mes se les ha terminado. Es decir, la cosecha propia de maíz, frijol o sorgo se ha terminado”, se advierte en el documento.
Las cifras sobre las pérdidas totales de la siembra de postrera, principalmente de sorgo, frijol y maíz, son todavía más alarmantes.
Las pérdidas en los siete municipios superan el 50 por ciento del total de su producción, siendo Totogalpa, Yalagüina y Macuelizo los municipios más golpeados con una reducción de un 85 por ciento.
Los resultados de este estudio confirman el llamado de ayuda que familias de Totogalpa y Macuelizo hicieron al Gobierno a través de una serie de reportajes que publicó LA PRENSA en enero pasado.
En esa ocasión, el Gobierno acusó a este diario de mantener una campaña organizada en su contra para simular que en el país había un caos alimentario.
El informe de Acción contra el Hambre, cuyos datos fueron proporcionados por las mismas autoridades edilicias de los siete municipios, indica que en Totogalpa se perdió el 89 por ciento de la siembra de sorgo, el 94 por ciento de la producción de frijol y el 96 por ciento del cultivo de maíz.
En el caso de Macuelizo, las pérdidas ascendieron a 95 por ciento en el sorgo y el frijol, y un 76 por ciento en el cultivo de maíz, indica el documento.
“En relación al consumo de alimentos nos encontramos que las familias han estado disminuyendo en un 50 por ciento la cantidad de alimentos que preparan para su comida”, apunta.
Lo más preocupante es que las familias consideraron que posiblemente continuarán “disminuyendo las raciones y los tiempos de comida en el periodo que va de marzo a agosto de este año”.
“Normalmente en esta zona el periodo crítico para conseguir alimentos son los meses de junio y julio”, precisa el documento.
La falta de alimento ha provocado que el 64 por ciento de la población, que tradicionalmente sobrevivía de su siembra, esté comprando los granos para el consumo familiar.
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“Conviene indicar que este elevado porcentaje en un mes como febrero es anormal, puesto que la mayoría de las familias suele empezar a comprar en los mercados locales durante el periodo de abril y mayo cuando se le terminan las reservas, para poder tener alimentos para la temporada crítica de junio y julio, el período culminante del “hambre estacional”, conocido como los “juliones” en muchas localidades de esta zona”, se aclara en el documento.
Otras familias que no tienen dinero para comprar alimento están empezando a consumir algunas hierbas silvestres y musáceas, a los que sólo se recurre a ellos en épocas de necesidad y elevada carencia de alimento.
MIGRACIÓN SE ACELERA
La falta de alimento también está ocasionado que las familias adelanten sus fechas de emigraciones hacia los países vecinos.
En ese sentido, el informe menciona que las familias empezaron a emigrar desde octubre para buscar alternativas de empleos temporales en esos países.
“Por ejemplo, en la comunidad El Carrizo la mayoría de los y las jefas de familia han migrado hacia El Salvador para trabajar en los campos agrícolas, sin tener la certeza de conseguir el trabajo o recibir un salario. Una comunitaria (Doña Santos, lideresa de El Carrizo) nos dijo: “ Se ha fijado usted, que viene con frecuencia, que ahora casi no hay gente en la comunidad. Parece un pueblo fantasma…”, cita el documento.

Pero las familias no sólo están afectadas por la falta de alimento, sino también por sed que está provocando la sequía de las fuentes hídricas en el Norte.
“Es importante tomar en cuenta que en la mayor parte de los territorios visitados, las fuentes de agua están secas o en proceso de secarse”, describe el documento.
Incluso en zonas cercanas a estos municipios, el Gobierno local ha enviado avisos a inversionistas tabacaleros para que racionen el agua en sus plantíos, lo que traería como consecuencia una menor producción y, posiblemente, el despido o no contratación de personas para laborar en estas empresas agropecuarias.
EMPRESARIOS Y GOBIERNO DISCUTEN POLÍTICAS
Los gremios del sector privado y asociaciones productivas consideran no debe retrasar más las respuestas a la urgencia por la sequía y prevenir las consecuencias a futuro que habría para garantizar los granos básicos a la población en general.
El tema se tocó en la reunión de este miércoles entre el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y el Asesor para Asuntos Económicos del Presidente, donde estuvieron presentes los Directores de Aduana e Ingresos, y el Ministro de Agricultura.
Ariel Bucardo, titular del Magfor, aceptó que la crisis se agudizará en “el período más seco, que es marzo y abril”, y prometió se va a garantizar, en el caso de los ganaderos, el alimento sustituto como melaza, gallinaza y cascarilla de maní para el ganado que pierde peso y ha comenzado a morir en varias zonas.
“Hemos hablado con los ingenios (azucareros) y está garantizada una reserva de 10 mil toneladas de melaza”, dijo Bucardo, al agregar que buscan con las granjas avícolas obtener gallinaza suficiente.
A la demanda de unos cien millones de córdobas que los ganaderos piden ante la emergencia, Bucardo refirió que tendría que esperarse a que opere el Banco Produzcamos para disponer de fondos. Un tiempo que para Manuel Álvarez, presidente de Upanic, dice que los productores no pueden esperar.
“El Banco abrirá como el 20 de marzo y para entonces es muy tarde. Para mí que han tardado mucho en el Gobierno para tomar la decisión”, cuestionó Álvarez para quien lo más viable “es canalizar con el PMA los fondos que están disponiendo” para esta situación.
José Adán Aguerri, presidente del Cosep, respaldó a Upanic. “Obviamente hemos visto la necesidad de tener financiamiento. Hay que encontrar los canales para poder encontrar esos recursos. Esto hay que atenderlo a la mayor brevedad posible”, dijo.
(Con la colaboración de Geiner Bonillas y Wilder Pérez)
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