CORRESPONSAL / JINOTEGA
Los restos de la joven jinotegana Clayner Johely Barreto Herrera, asesinada el 6 de enero pasado en Las Vegas EE.UU. por el salvadoreño Sergio Guerrero, fueron sepultados la tarde de ayer viernes en el cementerio de esta ciudad, luego que el padre, Noé Flores Obando, oficiara misa de cuerpo presente en la Catedral de San Juan.
Ella había emigrado hacía cuatro años a Las Vegas, Nevada, en busca del llamado “sueño americano”, el que no logró porque el salvadoreño Guerrero la asesinó en circunstancias que las autoridades de la ciudad de las apuestas no han informado a sus familiares.
El deseo de la familia doliente fue enterrarla hoy sábado, pero decidieron a última hora enterrarla ayer por la tarde, porque había problemas para conservar el cadáver en las condiciones de esta ciudad.
El entierro se dio luego de haberla velado el jueves en la noche después que en horas avanzadas de la tarde llegaran a esta ciudad.
CONSTERNACIÓN
Familiares y amigos acompañaron a la familia doliente en la vela, en el barrio La Curva de esta ciudad, a pesar del frío y la lluvia reinante.
El padre Flores Obando, en su homilía, se refirió a lo que dice la Biblia sobre la muerte inesperada, como el caso de Clayner Johely y dijo que “desde el momento que nos bautizamos, nos injertamos tanto a la vida, como a la muerte”.
Familiares y amigos de la familia doliente asistieron a la ceremonia ritual en Catedral San Juan y posteriormente, sus restos pasaron en el cementerio de esta ciudad.
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Los familiares de la joven agradecieron a las instituciones y personas que hicieron posible la repatriación de sus restos.
En EE.UU. el Consulado de Nicaragua en Los Ángeles y la Fundación de Nicaragüenses en Nevada, ayudaron a los trámites para su traída.
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