La decisión del juez suplente Segundo Distrito Penal de Audiencia, José Araica, de dejar en libertad a un hombre acusado por la Fiscalía por el delito de violación agravada en perjuicio de una trabajadora de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), provocó una trifulca entre los familiares de las partes involucradas en el proceso.
El incidente se dio ayer en los Juzgados de Nejapa, en Managua, después de que finalizó la audiencia contra el acusado Farinton Antonio Reyes Vargas, de 27 años, quien fue enviado a su casa. Sin embargo éste enfrentará juicio el próximo primero de marzo.
El abogado Manuel Urbina, acusador particular en representación de la víctima de iniciales F.B.H.C., de 22 años, dijo que después del pleito varias personas fueron trasladadas a la Tercera Delegación de Policía, pero sólo la madre de la afectada, un hermano de ésta y otra señora quedaron detenidas, mientras los parientes del acusado fueron liberados.
En la Estación de Policía del Distrito Tres, de Managua, informaron posteriormente que las tres personas fueron dejadas en libertad.
El juez Araica justificó la decisión de las medidas alternas a la prisión preventiva contra el acusado, tomando en cuenta que habían inconsistencias en los dictámenes sicológicos emitidos por la Comisaría de la Mujer de la Policía del Distrito Cuatro y la sicóloga forense del Instituto de Medicina Legal (IML).
Según la Fiscalía, en los primeros días el mes de julio del año pasado, el acusado Farinton Reyes comenzó a enamorar a la víctima y la invitó a salir.
Posteriormente, el 25 de julio, el acusado, quien andaba acompañado de dos amigos, invitó a la joven y a otra mujer a un bar. A las 9:30 de la noche Reyes le dijo a la víctima que se fueran en su carro, pero como ella se negó, la subió a la fuerza. A eso de las 10 de la noche, el procesado se llevó a la víctima, donde la habría abofeteado y abusado, según la acusación.