¿Qué fue de aquel sueño? El pintor Luis Morales Alonso es amigo de la primera dama Rosario Murillo desde hace años y es director a la vez de una fundación que manejó durante muchos años los bienes de la colección de pinturas Julio Cortázar, una de las más extraordinarias que hubo en América Latina.
La fundación manejó celosamente 300 pinturas de autores de mucho renombre. Saliendo del poder el Frente Sandinista (FSLN), en 1990, nadie podía tocarlas porque eran manejadas como propiedad privada por la fundación que las tenía a cargo.
Sin embargo, algo pasó con ese respeto exigido por los artistas, en los primeros días de este mes de enero. La autoridad de la asociación fue desconocida por el Presidente de la República, Daniel Ortega, y la primera dama Rosario Murillo.
La pareja presidencial ordenó que la casa del museo, que se reinauguró en el 2004, será ahora un proyecto histórico de la Alcaldía de Managua.
El jueves al mediodía no parece una hora indicada para hablar de arte. Morales atiende el teléfono, sin embargo. Es una excepción entre un grupo de funcionarios que se niegan a hablar con los medios de comunicación.
El anuncio del museo capitalino ya lo había hecho Clemente Guido, codirector del INC y a cargo de los proyectos culturales de la Alcaldía de Managua.
El otro director de Cultura es el sorprendido Morales.
“No sabía de eso, no he visto nada de eso”, confiesa Morales inicialmente. “Yo no sé eso, consulten con la Alcaldía, desconozco eso”, recalca.
Le informamos que se habla de una voluntad presidencial en esa decisión, y que él, como director de la asociación Julio Cortázar, propietaria de la vivienda, debe tener una opinión.
“Yo no he leído nada de eso, me está hablando en chino. Veamos la fuente, no puedo decir nada, quién lo escribió. Yo quiero ver eso. Es como que yo le diga tal cosa, véalo con el que escribió la nota. No sé nada de eso”, reacciona Morales.
Pero si salió publicado en los diarios…
Los periódicos publican lo que les da la gana en base a fuentes anónimas, falsas, así se mueven los medios, usted mejor que nadie lo sabe. ¿No publicaron que me habían corrido a mí, en LA PRENSA? Yo desconozco, se lo digo con toda contundencia, no sé la fuente que le dieron. Usted no se confíe. No tarda en salir que Michael Jackson está vivo. Conmigo no hace nada, hable con don Clemente.
Lo estamos llamando porque usted es miembro de la asociación como le dije.
Ya hubiéramos hecho un anuncio oficial. Si yo le he dicho que desconozco eso es porque no han citado a la directiva del Cortázar. Entreviste a don Clemente, que lo ayuden ahí. La representante de la asociación es la doctora Auxiliadora Denueda. Nosotros como directiva desconocemos eso totalmente.
La casa será donada por el Gobierno de la República a la Alcaldía de Managua, un trámite que está en proceso, pero que esperan resolver lo más pronto posible.
“Este proceso está en camino, pero ya se está trabajando en los presupuestos de obras como mejoramiento de techado, sistema eléctrico, fontanería, y servicios higiénicos”, adelantó Guido.
El costo del museo será de dos millones de córdobas, que serán pagados con las finanzas de la municipalidad controlada directamente por la familia presidencial.
Las obras se iniciarán entre marzo y junio y la instalación se hará en julio y agosto.
Guido cree que podrá inaugurarse en septiembre del 2010, durante las Fiestas Patrias.
El funcionario explicó que el museo tendrá tres planos. Luego los enumeró:
El prehispánico, la aldea chorotega que había en Managua antes de 1524. Sus chozas de paja y barro, costeando el lago de Managua.
El segundo plano corresponderá a la Managua Colonial, que siguió siendo así después de 1852, cuando fue Declarada “Capital de la República”.
Un tercer plano es la Managua Republicana y la introducción de arquitectura afrancesada. Corresponde a la Managua de la República Conservadora que fue destruida por un terremoto en 1885, y que luego se levanta para volver a sucumbir por el terremoto de 1931; y luego otra vez para volver a sucumbir por el terremoto de 1972.
“Una ola sucesiva de desastres naturales combinados con las ambiciones políticas de los gobernantes, nos legaron una Managua sin centro y sin trazado urbano clásico, sino una ciudad anárquica y desordenada, con una sobrepoblación y un deficiente servicio básico en la generalidad de la ciudad”, añadió.
Guido explicó que el museo intentará describir esta historia a través de la tecnología gráfica y digital.
Por eso, también habrá muchos planos sobre la expansión de Managua desde 1950 al 2010, de acuerdo con el impulsor del proyecto.
“El propósito del museo es absolutamente educativo. Estará dirigido a todo público, pero preferencialmente a los jóvenes del sistema educativo nacional”, dijo Guido en un correo electrónico cuando se le consultó sobre el tema.
Se le mandó otro correo electrónico a Guido, para conocer su versión sobre el atropello a la fundación Julio Cortázar, pero al cierre de la edición no respondió.
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UN MUSEO ALABADO POR EL ESCRITOR ARGENTINO
El Museo de Arte Latinoamericano Julio Cortázar fue una idea que empezaron a acariciar los sandinistas pasados unos días del triunfo de la revolución, aquel 19 de julio de 1979. Dos o tres días después el poeta Ernesto Cardenal, entonces ministro de Cultura, había pensado con otros artistas en hacer un museo de arte latinoamericano.
La gran impulsora del proyecto fue una chilena, Carmen Waugh, experta en arte latinoamericano; fue la gran impulsora e hizo una recolecta de obras entre artistas latinoamericanos solidarios con la causa sandinista, pero radicados en Europa.
Cardenal recuerda en sus memorias, publicadas en el 2004, que 200 de esas obras se expusieron en París, en un evento donde participó el ministro de Cultura de Francia, Jack Lang.
“Julio Cortázar dijo que después de haber estado 30 ó 40 años en París no recordaba haber visto una muestra tan excelente de pintura latinoamericana, como la que había visto en Managua”, dice el poeta.
Muchos campesinos fueron llevados delante de los cuadros y les explicaron las obras con mucho detalle.
CARDENAL: MURILLO SE APROPIÓ DEL MUSEO
Luego vendrían los conflictos y, terminadas las elecciones, dice Cardenal, la primera dama Rosario Murillo se apropió del Museo Latinoamericano como hizo también con los bienes de Sandino, de la que se considera una guardiana.
“La Rosario Murillo se apropió del Museo de Arte Latinoamericano y fundó con él una asociación ficticia manejada a su antojo. Las obras han quedado embodegadas desde entonces, deteriorándose o destruyéndose y muchas de las más valiosas están desaparecidas. Hay quienes las han visto que las llevaban a vender a Guatemala y Panamá”, denunció Cardenal en su libro.
La historia de Cardenal es creída por muchas personas del ámbito cultural desde antes de 1994, cuando hubo una polémica en los diarios hablando de la pérdida de los cuadros.

MORALES DESMIENTE ROBO
Luis Morales Alonso estaba furioso. En una carta publicada en la página de Opinión de LA PRENSA el diez de agosto del 2004, acusó de difamadoras a las expertas nacionales María Dolores Torres y Juanita Bermúdez, que supuestamente habían comentado sobre la pérdida de las obras a miembros del cuerpo diplomático.
Incluso, negó que el FSLN le ayudara con el museo. “Es cierto que el museo tiene cerrados dos pisos por falta de fondos para su manutención, el museo y la Asociación Cultural Julio Cortázar no recibimos ayuda financiera del Gobierno, ni de ningún partido político (incluido el FSLN), por esas razones no contamos con el personal suficiente para un estricto mantenimiento”, expresó.
Seis años después cabe preguntarse, ¿por qué si el FSLN no contribuyó nunca con la fundación, dispone ahora de los bienes?
El pintor Hugo Palma recuerda bien la reinauguración del museo el 13 de octubre del 2004.
AQUEL ESFUERZO
Una solitaria reinaguración, según la reportera cultural Auxiliadora Rosales, animada por la música de la Camerata Bach y de Ofilio Picón. La reapertura fue en homenaje al poeta Carlos Martínez Rivas, el más reconocido en el país después de Rubén Darío.
Palma donó entonces algunas de sus obras, apoyando el esfuerzo de un quijote Morales que había sido el promotor de recuperar la Casa Museo y pagaba hasta el vigilante, de su propia bolsa, según personas cercanas.
“Eso ocurrió hace seis años. Naturalmente Luis Morales no puede decir nada si viene de arriba”, dice Palma en referencia a que ahora es funcionario público. “El esfuerzo fue personal de Luis Morales, él quería reactivarlo para hacerle algunas mejoras y pidió la colaboración de artistas que donaran obras. El esfuerzo fue de él. Yo no sé más nada, si ahora quieren hacer un museo urbano de Managua, ahora es un asunto que fue tomado desde arriba. No pidieron opiniones de nadie y por lo visto queda así. Yo tenía entendido que esa casa era manejada por la fundación Julio Cortázar”, explicó el pintor Palma.

“USTED SE FIJA EN LO LEGAL…”
Auxiliadora Denueda es abogada y ella podría responder bien la pregunta, porque en las ruinas del viejo museo sólo atiende un vigilante. Nadie explica nada. Un perro flaco juega alrededor de la estatua de Andrés Castro, creación del artista Aparicio Arthola. La casa está desvencijada, el color verde es menta ahora y se aprecian muchas ventanas menos.
Es imposible localizar ahí a Denueda. El vigilante cuenta que ella trabaja en el área de documentación de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y también es amiga personal de la primera dama Rosario Murillo.
Sin embargo, en su despacho nunca está disponible. Ella conoce de cerca al pintor Luis Morales, el director de Cultura y miembro también de la asociación, que era propietaria de la Casa Museo .
Una, dos… cinco llamadas a lo largo de la semana. “La señora Denueda sale mucho fuera de su oficina”, dice una secretaria. En el celular , contactada finalmente, Denueda es bastante cortante.
Queremos preguntarle por qué la casa donde estuvo el Museo Julio Cortázar ahora va a ser ocupada para uno de carácter municipal. Morales me dijo que él no sabía nada de esto…
Jajajaja. Una entrevista por teléfono no me gusta en lo más mínimo, de todos modos nosotros tenemos arreglada esa situación y no hay ningún problema. Platiquemos en la semana. No me gusta por teléfono. Todo eso está correcto.
Cuando dice correcto, ¿a qué se refiere?
No quiero darle una entrevista por teléfono.
Pero el ángulo más nuevo de la historia del museo es que la casa…
Voy saliendo fuera de Managua. La decisión que se tomó de abrir el museo Managua es correcta, porque la casa Julio Cortázar es un monumento cultural que refleja la historia de Managua, es un lugar apropiado para hacerlo.
Pero esa casa era propiedad de una asociación. ¿Cómo se hizo esto? ¿Ustedes donaron la casa?
A vos te preocupa más lo legal que lo que va alojar la sede. Es más trascendente que se va a alojar un museo que va a relatar la historia de Managua antes del terremoto.
¿Qué ha pasado con las obras del museo?
(Se enoja) Me estás haciendo la entrevista por teléfono. Te dije que no la doy así. (Corta finalmente)
En 2004, Luis Morales dijo que algunas obras del museo las regresaron a los donantes y citó el caso del pintor nicaragüense Alejandro Arosteguí. En 1998 (Guido era director del INC) fueron declaradas patrimonio histórico.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A


