CORRESPONSAL/ MADRIZ.- Luis Alfonso Flores López, de 42 años, que el pasado martes recibió siete impactos de bala en el cuerpo, cuando se enfrentó a tiros contra varios agentes policiales en una de las calles de la ciudad de Somoto, falleció la madrugada del sábado en una de las salas del Hospital Juan Antonio Brenes Palacios, de esa localidad, después que su estado de salud se complicara producto de las heridas sufridas.
A pesar de que los médicos (que lo atendieron durante cuatro días) habían asegurado que Luis Alfonso Flores estaba fuera de peligro, a eso de las 4:00 a.m. del día sábado éste expiró mientras permanecía en el centro asistencial, donde en varias ocasiones se quitó las agujas de las bolsas de suero y sangre con el objetivo de fugarse.
Los proyectiles disparados por los agentes policiales le habrían perforado el tórax, el abdomen, los glúteos, brazos y piernas.
El enfrentamiento entre el ahora fallecido y la Policía se dio en las inmediaciones de la gasolinera Petronic. En esa ocasión los agentes intentaban detenerlo porque desde hace cinco años existía una orden de captura en su contra, después que se le señalara de ser autor del asesinato de seis personas en el municipio de Somoto.

También se le acusaba de haber dado muerte a un capitán del Ejército, en el municipio de Jalapa, en Nueva Segovia, cuando con un fusil AK se enfrentó a fuerzas combinadas de esa institución y agentes policiales. Además del supuesto asesinato de un cambista hondureño.
El comisionado José Dolmus López, jefe de la Policía en el departamento de Madriz, había adelantado que Luis Flores era un individuo extremadamente peligroso, porque desde el año 2000 venía cometiendo un rosario de delitos en las zonas de Madriz, Nueva Segovia y Jinotega, al haber integrado (desde hacía diez años) una banda de 20 elementos, de los cuales quedan operando 11 de ellos.
Familiares del ahora occiso retiraron el cadáver el pasado sábado de la morgue del hospital y ayer domingo lo sepultaron en la misma comunidad de donde era originario.
A Luis Flores, alias “Mono”, quien era originario de la comunidad de Motuse, en Somoto, se le atribuyeron las muertes de Rolando Adolfo Soriano Ochoa, Norlan Iván Soriano Zelaya y Rolando Soriano Zelaya, todos de una familia campesina de la comunidad somoteña de Miquílse.
También los crímenes en contra de Juan Bautista Gutiérrez Torres, Xiomara Moncada Moncada y Juan Carlos Vallejo López.
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