“Puki” se despierta a cualquier hora del día. Debe bañarse como todos de lo contrario apestará tanto, qué aunque su “aroma” no pueda sentirse en tu ambiente las moscas que lo rodean delatarán su mal estado, luego de asearse sale a “farandulear” con sus amigos.
Mientras, al otro lado en un mundo paralelo, Roxi Rocha, de 20 años, está en plena jornada de trabajo, tiene algunos proyectos que terminar, cosas que investigar y se le ve realmente concentrada en su silla frente al monitor. ¿Qué tendrán en común éstos dos personajes? Roxi, una joven pelo rizado, delgada, de ojos almendrados, nada tiene de rockstar como la peculiar Puki de pelos rojos parados, piel verde y vestimenta exótica, pero son la misma “persona”, o al menos una le da vida a la otra.
Cada vez que Roxi se conecta a internet entra casi por inercia a un mundo paralelo, donde además de ver fotos y comentar estatus, lleva una vida “paralela” a través de su avatar en los diferentes juegos que está inscrita.
“Bueno, te dejo, estoy en plena ciudad y mi Puki está sólo, tengo que cosechar en mi granja, comunicarme con la mafia y preparar comida para mi restaurante”, dice Roxi para terminar la conversación en el chat de Facebook.
MUNDOS PARALELOS
En los últimos años, Facebook ha revolucionado la manera de comunicarse. Esta red social ha adquirido tal fuerza que no solo hay masivas y constantes actualizaciones de estatus, comentarios o fotografías entre sus usuarios, sino que esta plataforma tiene una nueva “forma de vida” para muchos. Se trata de los juegos que ofrece Facebook dentro de sus aplicaciones, que si bien cierto no son creaciones de esta empresa, son a través de corporaciones como Crowdstar, Zynga, Playfish o Metrogames se han posicionado de manera rápida y visible en un asombroso grupo que incluye, niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos.
En la casa, en el trabajo, en el ciber, donde tu amigo, de mañana, tarde o noche, no importa la hora, siempre habrá alguien conectado en algún juego por diversión, por placer, por aburrimiento, por obsesión… lo cierto es que estos juegos llegaron para quedarse, ellos no tienen límite, ¿y vos?
SOCIEDAD DE MASCOTAS
Cada empresa lanza un juego en concepto, no importa quien sea el de la idea, sino quién es el primero en ofrecer más actualizaciones en cada juego, quién da más “premios” virtuales, quién ofrece más retos y más diversión. Por ejemplo, Fishville y, el más popular Pet Society, son una versión adaptaba de los famosos y simpáticos “Tamagochis” con la novedad de crear un avatar personalizado de la “mascota” que deseas ser.
A partir de tu diseño, empieza la aventura de tu vida, donde tenés que hacer amigos, visitar y recibir visitas, hacer compras, competir en deportes. En fin, avanzar los niveles según lo disponga el juego, y claro entre una actividad y otra no olvidar la alimentación, el aseo e higiene personal y por su puesto cuidar el medio ambiente.
VILLA DE GRANJEROS
Una bien nutrida población de jugadores da buena referencia de este juego, y es que al parecer ha sido el que más ha logrado captar la atención de la gente. Farmville es una agradable finca donde sus habitantes deben sembrar, cuidar animales y dar mantenimiento a su propiedad para ir adquiriendo puntos, diversificando los cultivos, obteniendo premios y aumentando de niveles.
“Yo estoy en el nivel 28 lo juego desde las vacaciones de septiembre porque me enviaron la aplicación y como no tenía nada que hacer lo empecé a jugar, pero poco a poco se te hace un vicio; querés hacer más dinero y hacer tu finca mas grande”, asegura Alejandra Payán, de 20 años, “lo jugaba todos los días, a veces ponía el despertador para saber a qué hora estaban listas mis cosechas, porque las siembras tienen un tiempo establecido en el juego, ganás o perdés dinero. Ahora lo juego como dos veces a la semana porque ya me aburrí”.
Como ella, Augusto Bravo, de 29 años, es un agricultor pero “bastante aplicado”. “Tenés que estar pendiente de lo que sembrás pues cada cultivo tiene su tiempo de cosecha, cada semilla tiene su precio de compra y una vez sembrado el valor aumenta hasta en un 100%”, explica el granjero, “el juego consiste en hacerte de muchos vecinos, te ayudan a fertilizar tu granja, intercambiar regalos o adoptar animales. Supuestamente son 70 niveles, pero cada vez aumenta el grado de complicación o aumentan los elementos en el juego”.
Augusto ha conseguido 80 vecinos en Farmville y ha alcanzado el nivel 46 del juego, “es mi vicio total, yo lo juego diario”.
CIUDAD DE RESTAURANTES
En este caso Café World o Restauran City brindan la opción para los amantes de la comida o de la cocina. Es entrar en un mundo donde los alimentos son la base de la sociedad y sus diferentes relaciones.
“Acá lo que hacés es decorar tu café o restaurante, adquirís experiencia cocinando, invitás a tus amigos y ganás puntos por visitas”, dice Alejandra, agregó que comenzó a jugar porque estaba aburrida, “pero ahora en vacaciones de diciembre le tomé sabor y me estoy especializando”.
GUERRA DE MAFIAS
“La gansta” entra en acción. Revisa municiones, chequea la actividad de su mafia, se dispone a una nueva misión. Robar, armar peleas, crear el caos, todo está a un clic. Nueva York, Moscú o Cuba y muy pronto en las Vegas. De ladronzuelos de calle, hasta jefes de bandas, traficantes y grandes mafiosos. El juego más violento y el menos interactivo de todos, pero que ocupa uno los primeros lugares de popularidad.
“Realmente se torna aburrido, pero eso va en dependencia de la actividad de tu banda, si están constantemente conectados y realizan atracos, peleas o hacen regalos; entrás y ganas puntos y vas avanzando de nivel”, explica “La gansta”, “lo mejor es la actualización constante del juego, pues aunque no tenés un avatar ni peleas de verdad como en videojuegos, te dan herramientas sofisticadas y abren nuevos destinos. Aunque sea tedioso y aburrido solo dar clic y esperar que aparezcan resultados, se vuelve de vicio a costumbre”.
VOZ EXPERTA
Existe mucha polémica en torno a estos juegos en línea dentro de Facebook. Hay desde los fanáticos que crean sus propios grupos para popularizar más el juego, los que mandan invitaciones masivas y constantes a sus amigos, hasta los que tienen su club de “Detesto tal o cual juego” conformado por quienes se rehúsan a caer en las garras de estos juegos y jugadores retirados.
“Con respecto a este tema hay que tener mucho cuidado, los videojuegos pueden pasar de ser diversión sana y terapia de entretenimiento a vicios nocivos y destructivos para la salud mental y física”, asegura el psicólogo Antonio Aburto, “tanto niños, jóvenes y adultos deben tener claro cuál es el objetivo del juego y sobre todo controlarlo para no ser controlados por él”.
Dentro de las actividades perjudiciales que puede conllevar el abuso de estos juegos está el perder la perspectiva de la realidad, de las proporciones del tiempo y de la vida misma. Hay quienes pueden pasar varias noches sin dormir empeñados en terminar un juego, otros por ejemplo descuidan estudios o responsabilidades por estar pendientes de actualizaciones y extremos en los que las personas descuidan tanto su trabajo por el juego que pueden tener sanciones.
“Otro aspecto importante es la temática o sentido del juego”, agrega el doctor, “en general ningún juego bélico o de agresiones no es bueno, no importa la finalidad, la violencia nunca será un valor positivo. Jugar este tipo de cosas puede desarrollar hostilidad, perdida de perspectivas en realidades y problemas sociales como pandillas y narcotráfico. Por otro lado los juegos de acumular fortunas pueden incentivar la avaricia o la ambición si son desmedidos”.
Pero no todo es malo en este mundo virtual, las personas que por ejemplo manejan bien su tiempo y los utilizan para desestresarse pueden obtener resultados en dependencia de las cualidades del juego, incluso puede pasar de ser una terapia personal a juegos de comunicación e interacción familiar, así como agilidad mental, mejor administración de dinero, mayor organización de actividades e incluso pueden cultivar una conciencia ambiental.
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