¡Filósofo mentido!…
¡Apóstol miserable de una idea
que tu cerebro vil no ha comprendido!
Manuel Acuña
Argumentar que el Consejo Directivo del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) “había transgredido normas de control interno menores”, y que, por tanto, no ameritaban ninguna sanción administrativa ni penal, pese a que los dineros salieron de las arcas públicas, es infantil, expresa ignorancia y ofende la inteligencia de los que estudiamos de verdad para ser Contadores Públicos, expertos en Control Interno, profesionales de la contabilidad que aprendimos de los monstruos de la contabilidad en Nicaragua y graduados de dos de los tres programas emblemáticos de la Escuela de Negocios número uno de América Latina.
El control interno no tiene el mismo significado para todas las personas, lo que dificulta su comprensión para algunos neófitos. Resulta importante establecer una definición común. El control interno es un proceso llevado a cabo por las personas de una organización, diseñado con el fin de proporcionar un grado de seguridad “razonable” para la consecución de sus objetivos, dentro de las categorías de: 1)Eficiencia y eficacia de las operaciones, 2)Fiabilidad de la información financiera y 3)Cumplimiento de las leyes y normas aplicables establecidas.
Por lo anterior podemos definir conceptos fundamentales del control interno: 1) es un proceso, es un medio para alcanzar un fin, 2) lo realizan las personas, no son sólo políticas y procedimientos, 3) sólo brinda un grado de seguridad razonable, no es la seguridad total y 4) tiene como fin facilitar el alcance de los objetivos de una organización.
El Titulo III, Capítulos I y II de la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República trata de implementar estos conceptos modernos sin lograr su cometido, pues al elaborar la Ley se olvidaron leer todo el contenido de lo expuesto por la Comisión Tradeway (Coso II).
Decir que violar el Reglamento de Inversiones vigente en la fecha de los desembolsos de los préstamos a TECNOSA y a DEXOSA, que juntos suman mas de tres millones de dólares de las Reservas que pertenecen a los asegurados es una trasgresión menor a las normas de control interno, es una demostración de ignorancia, ineptitud, ingenuidad, escasez de conocimientos, analfabetismo en control financiero y contable y complicidad.
Aún cuando el INSS haya justificado los desembolsos con el reglamento sui generis emitido en agosto del dos mil siete con efectos retroactivos, la Asesoría Legal de la Contraloría debió haber rechazado el informe porque dicho reglamento viola los preceptos constitucionales de que la ley no tiene efectos retroactivos y que dicho reglamento está autorizado por una Vicepresidente que no ha sido confirmada por la Asamblea Nacional.
Señores Contralores: En control Interno no existen normas menores: son iguales las normas para el manejo de la caja chica que las que controlan las existencias de oro en Fort Knox. Los miembros del Consejo Directivo del INSS violaron las Normas de Control Interno y deben ser penalizados por ello.
Que la Contraloría cierre los ojos y trate de minimizar y obviar que hay ministros y directores de entes autónomos que no han sido ratificados por la Asamblea Nacional nos lleva a un descalabro total en la Finanzas Públicas, pues ya fueron retirados algunos ministros que no fueron ratificados y ejecutaron actos que obligan al Estado a su cumplimiento, pero al actuar sin ser ratificados, los actos ejecutados son nulos y cualquier documento, obligación o tratado firmado por ellos son ilícitos, ilegales e inexistentes.
¿Han pensado en las consecuencias de estas violaciones a innumerables leyes y a la Constitución? Vendrá el día en que tendrán que rendir cuentas y todos pagaremos por no protestar, pues estaremos pecando por omisión. Como dijo Edmund Burke: “Lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada”.
Los Contralores y miembros del Consejo Directivo del INSS deben recordar que al tomar posesión de sus cargos juraron por su Honor, la Patria y los Héroes Nacionales respetar y hacer cumplir la Constitución y las Leyes; ¿ya lo olvidaron? o ¿no tienen Patria?, ¿los Héroes lucharon en vano? o ¿perdieron el Honor?
El autor fue Auditor General del Banco Central de Nicaragua y Consultor de la Superintendencia de Pensiones
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