Historia
“La historia es la novela de los hechos, y la novela es la historia de los sentimientos”.
Claude Adrien Helvétius (1715-1771), filósofo francés.
EL ASESINATO DE PJCH
El doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal (q.e.p.d.), decía: “La historia no termina ni con el toque de queda frente a una sepultura, ni con el rodar de los tanques contra una ciudad pacífica. La historia comienza realmente cuando se establece con claridad que el ideal vive en un pueblo, aunque sus hombres mueran. La historia de nuestra Nicaragua, afortunadamente, no se escribe con discursos de propaganda, sino con pruebas” (Págs. 215 y 224 La Patria de Pedro , segunda edición 1981).
Entonces, la ex dictadura militar de Anastasio Somoza Debayle, con la muerte de PJCh un 10 de enero de 1978, se lavó las manos como Pilatos. Bastó su muerte para que todo el pueblo de por vida repudiara la dictadura, de ser los autores intelectuales, conspiradores, más los aliados internacionales y enemigos solapados que tenía PJCh. Meses después fueron señalados algunos políticos y el FSLN del asesinato, pero todo fue puras palabras para confundir, esto quedó impregnado e imborrable en los anales de nuestra historia.
Somoza no se iba a auto acusar, ni enjuiciar, mejor lanzó una cortina de humo para enredar el asunto, pero el sistema jurídico de esa época se ha dicho públicamente que condenó a inocentes; y Anastasio Somoza (hijo) “El Chigüín” ex jefe de infantería de la EEBI, con entrevistas y libros como Los días de Somoza , quiere limpiar a la sanguinaria dictadura.
PJCh decía: “La filosofía social del cristianismo es la única capaz de envolver un principio espiritual, que aplicado al campo de la política, de la justicia social, y de la justicia económica, lleve a finalidad del bien común, lo que equivale a decir el bien de la masa, del pueblo, sin desposeerlo a éste en cada uno de sus componentes de la personalidad que es inherente al ser humano” (Pág. 120 La Patria de Pedro , segunda edición 1981). Entonces, las voces democráticas, políticas y humanistas de PJCh en favor de los pobres y de consolidar una clase política nueva, y las críticas a la dictadura, fueron un testamento abierto de un mártir en vida que pervive en muchos corazones nicaragüenses como Jesucristo, cada cual en su época. El pueblo no olvida a sus muertos. Por tanto, el asesinato de PJCh continúa vigente y en el misterio, pero las pruebas hablan por sí solas …
Bayardo Quinto Núñez
DESCARNADA CARICATURA
Cruda, descarnada, así describiría la caricatura de Manuel Guillén publicada el pasado jueves 7 de enero en este Diario. ¿Pero acaso hay otra manera de describir el Pacto Ortega-Alemán?
Sin entrar en los motivos que pueden llevar a algunas personas a desempeñar ciertos roles que en la sociedad no son bien vistos, como pueden ser el de las meretrices o el de los travestís; considero que no siempre están haciendo eso por su gusto, sino porque las circunstancias que les ha tocado vivir desde la niñez; muchas veces crueles y despiadadas, las han empujado a la triste situación de vender su cuerpo y perder la dignidad. Confieso que yo no siento desprecio, ni tampoco juzgo a quienes han tenido que llegar a degradar su humanidad porque la sociedad que los vio nacer fue incapaz de darles las oportunidades para elegir otro tipo de vida.
Por eso entiendo y comparto, el mensaje de la caricatura de Guillén y su contexto, y no juzgo los roles descritos como tales, ya que pudieran aplicarse a otras personas, que como dije antes, han sido “lanzadas” por la injusticia social a los niveles más bajos de autoestima. Sin embargo, no es tal la situación de los personajes que aparecen en la mencionada caricatura; quienes no obstante que la vida los ha colmado de bendiciones y oportunidades; continúan aferrados a un plan egoísta y perverso, cuyo único objetivo es mantener a una pequeña cúpula lujuriosa; insaciable de dinero y poder, mientras a quienes engañan con discursos paternalistas y un poco de pan y circo, les arrebatan la posibilidad de salir algún día de la pobreza económica e intelectual que los posee.
Desafortunadamente el pacto existe y día a día se fortalece mientras distraen a una oposición miope que no ha sido capaz de ver el panorama completo. Habrá que propiciar una corriente política verdaderamente patriótica, independiente de intereses económicos y partidarios, que se atreva a desafiar el borreguismo, el oportunismo y el yoquepierdismo que prevalece en el ámbito político nacional.
María José Zamora
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