El Ejército de Nicaragua ha guardado un disciplinado silencio ante la grave acusación que ha hecho el presidente Daniel Ortega, contra el eurodiputado holandés y presidente de la Internacional Liberal, Johannes Cornelius van Baalen. Como es bien sabido, Ortega acusó al eminente político europeo Van Baalen, de que la visita que hizo al jefe del Ejército, general Omar Halleslevens y otros altos mandos militares, la cual fue solicitada para saludarlo con motivo del 30 aniversario de la institución castrense, en realidad era para valorar “si era posible encontrar aquí un Ejército como el de Honduras, para intentar un golpe militar”.
Tal como lo informó LA PRENSA en su edición del domingo pasado, durante una comparecencia pública realizada el sábado anterior ante altos mandos de la Policía Nacional, Daniel Ortega aseguró que: “Cuando (el eurodiputado van Baalen) estuvo en la reunión (con las autoridades militares), lo que él quería conocer realmente (era) hasta dónde el Ejército de Nicaragua tenía la misma actitud que el Ejército de Honduras y se encontró lógicamente con una actitud patriótica”.
Después de tan grave acusación de Ortega contra el eurodiputado van Baalen, el General de Brigada Adolfo Zepeda, jefe de Relaciones Públicas del Ejército de Nicaragua, confirmó el lunes de la presente semana a los medios de comunicación que, efectivamente, el propósito de la reunión del funcionario político europeo con el general Omar Halleslevens y otros altos mandos militares, era “felicitar al Ejército de Nicaragua por el treinta aniversario de su fundación”. Y aseguró el general Zepeda que del contenido de esta reunión de van Baalen con los mandos militares se informó a Daniel Ortega, que es el Jefe Supremo del Ejército.
- Poeta, periodista, escritor y diplomático nicaragüense, padre del modernismo. Murió el 6 de febrero de 1916.
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Sin embargo, sobre la grave acusación de Ortega contra el eurodiputado holandés van Baalen, el general Zepeda respondió que “el Ejército no va a comentar las interioridades de una reunión privada”. Agregó el vocero de la institución castrense que “el Ejército no hace comentarios sobre las afirmaciones del Presidente”, y “recordó que los militares están sometidos a la autoridad civil y son respetuosos de la Constitución”.
O sea que el general Adolfo Zepeda, quien estuvo presente personalmente en la reunión del eurodiputado holandés van Baalen con los altos mandos militares nicaragüenses, no confirmó las acusaciones de Daniel Ortega. Pero tampoco desmintió a Ortega, lo cual se debe — según nuestro modo de entender lo dicho por el general Zepeda— a que no puede el Ejército desmentir al funcionario que es su Jefe Supremo y a cuya persona está subordinada la institución militar, según lo establece de manera taxativa el artículo 95 de la Constitución Política de Nicaragua.
Sin embargo, a pesar de lo dicho por el general Adolfo Zepeda, de que el encuentro del eurodiputado holandés y presidente de la Internacional Liberal, Johannes van Baalen, con el general Omar Halleslevens y otros mandos superiores del Ejército de Nicaragua, fue una reunión privada, en ella estuvieron presentes otros funcionarios políticos extranjeros, así como Azucena Pérez, coordinadora de proyectos de la Fundación liberal alemana Friedrich Nauman, y el diputado liberal nicaragüense Eduardo Montealegre, quienes desmintieron categóricamente a Daniel Ortega.
Dijo Daniel Ortega que el eurodiputado holandés van Baalen “se encontró lógicamente con una actitud patriótica dentro del marco de nuestra Constitución y nuestras leyes y de rechazo de parte de nuestro Ejército ” Pero si hubiese sido cierto que el eurodiputado holandés pidió o insinuó a los militares que dieran un golpe de Estado, precisamente por la actitud patriótica, institucional, constitucionalista y democrática del Ejército, sus altos mandos no sólo lo estarían confirmando ahora, sino que lo hubieran denunciado inmediatamente y le hubieran pedido al Gobierno de Nicaragua que lo echara del país.
La palabra de Daniel Ortega carece credibilidad para la mayoría de los nicaragüenses y la tiene muy poca para la comunidad democrática internacional. Sin embargo, con las acusaciones contra el eurodiputado Johannes Cornelius van Baalen Ortega ha involucrado a instituciones internacionales de mucho prestigio y autoridad política y moral, como son el Parlamento Europeo, la Internacional Liberal y la Fundación Friedrich Nauman. Y ha ofendido al pueblo y Gobierno del Reino de los Países Bajos, mejor conocido como Holanda. De manera que el presidente Daniel Ortega tiene la obligación de probar su grave acusación, o retractarse públicamente y ofrecer a los ofendidos la debida satisfacción.
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