Los familiares de cuatro personas que han fallecido por supuesta negligencia médica recurrieron ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), para demandar que los casos de sus parientes no queden en la impunidad.
En todas las ocasiones los parientes de las víctimas han denunciado los casos en el Ministerio Público, sin que las investigaciones hayan prosperado, hasta ahora.
Jean Carlos González, cónyuge de Zayda Jessenia Cerda, muerta tras una esterilización quirúrgica en el centro de salud de Ticuantepe, cuando le lesionaron el colon, recordó que lleva once meses en su demanda por que se haga justicia en el caso.
Léster Campos hizo igual demanda en el caso de su hija, María Luisa Campos, fallecida a la edad de 13 años. La menor murió cuando los médicos del Centro de Salud Sócrates Flores efectuaron un diagnóstico errado de amigdalitis en lugar de dengue. Instó a las autoridades de Salud a que “no sean indolentes e insensibles, demandamos una atención como humanos, no como ciudadanos de quinta categoría” .
Walter Mendoza, marido de Eveling Leiva, de 26 años, dijo que ésta falleció cuando le practicaron una cesárea en Monte España. Él también reclama justicia. Según dijo, su esposa se complicó cuando los médicos dejaron pasar 19 horas sin que decidieran practicarle una cesárea, “y qué pasó? mi hijo estaba sufriendo (…) sacaron al bebé con lesiones cerebrales producto de la asfixia”. Después de 48 horas me la entregaron muerta.
Mientras, Marisol Montenegro, hermana de Roberto Carlos Mendieta Parrales, de 23 años, de Diriamba, reclamó por el secretismo con que han conducido en el Silais de Carazo el caso de la muerte de éste.
Montenegro indicó que aún no aceptan que hayan perdido a su hermano en dos días, después que lo ingresaron con fiebre por infección renal y lo sacaron muerto después haberlo tratado como paciente esquizofrénico.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A