- Autos clásicos conquistaron miradas anoche en la Zona Viva
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Era imposible dejar de tomarse una fotografía a la par de un auto clásico. Anoche, varios de los asistentes a la Exhibición de Autos Clásicos, organizada por el Grupo Editorial LA PRENSA, no perdieron la oportunidad de conservar imágenes de estos vehículos que por su antigüedad resultan fascinantes.
Por la tarde, los carros recorrieron la Carretera a Masaya, y a pesar de que el tráfico estaba pesado, algunos transeúntes sacaron los celulares de sus bolsillos para tomar fotos de los automóviles, mientras otros sólo miraban con curiosidad la caravana de carros que lucían extraños entre los modelos actuales.
Luego del desfile, los autos se estacionaron en la Zona Viva de Galerías Santo Domingo, donde más curiosos esperaban para observar más de cerca cada detalle de estas máquinas.
Ricardo Alvarado, gerente de Mercadeo de LA PRENSA, explicó que la idea surgió a partir de la venta de autos clásicos en miniatura que realiza el Grupo Editorial LA PRENSA. En una visita de Mario Salvo, uno de los principales miembros de la Asociación Deportiva Automovilística de Nicaragua (ADAN), se concretó el proyecto de la exhibición. Posteriormente se sumó el Club de Escarabajos de Nicaragua.
“Muchos de los carros en exhibición son los de la colección que está a la venta”, agregó Alvarado.
José Jacinto Rivas tiene una camioneta simpática, verde claro con blanco. Es marca Chevrolet de 1947 y además completamente original. “Me gusta conservar cosas antiguas”, explicó, a la vez que comentó que tiene otros tres autos clásicos que guarda en su casa con mucho orgullo.
EL PRIMER CARRO EN NICARAGUA
Por otro lado, Mario Salvo ostenta el primer carro en Nicaragua: un Ford de 1922. La tradición de adquirir autos clásicos la heredó de su padre. Y ahora, él cuenta diez automóviles. Muy probablemente la tradición continuará, pues le ha obsequiado a su nieta el auto de carrera más pequeño, del año 1956.
“De los seis carros más famosos del mundo, yo tengo cuatro: un Ford T, un Willie, un Janini y un Volkswagen”, contó Salvo.
UN MERCEDES COMO EL DE SOMOZA
Walter Mendieta presenta su Mercedes Benz de 1954 como un padre orgulloso. Es casi igual al que perteneció a Anastasio Somoza Debayle.
“Lo encontré en un taller de mecánica, estaba como chatarra. Conseguimos las partes que faltaban en Estados Unidos con otro carro igual, hicimos una fusión y se logró restaurar. Mi hijo ha sido el más entusiasta y dedicado a trabajarlo”, comentó Mendieta.
En la Exhibición de Autos Clásicos de LA PRENSA no faltó la música por parte del pianista Kim Thuita y del Grupo Chekeré. Los juegos pirotécnicos también dieron un toque especial a la noche que revivió épocas del pasado a través de los automóviles.