En su búsqueda de aliados para forzar reformas a la Ley Electoral, pero sin tocar la Constitución, que permitan recobrar la confianza en el sistema y garantizar que en los próximos comicios no se repita el fraude de noviembre, el Grupo Promotor presentó su propuesta a la Conferencia Episcopal y a embajadores europeos.
En representación de los obispos recibió la propuesta el Obispo Auxiliar, monseñor Silvio Báez Ortega. Al término del encuentro, realizado en la Curia Arzobispal, Mauricio Zúñiga, director del Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), dijo que Báez reconoció la necesidad de dichas reformas para garantizar transparencia de próximos procesos electorales.
El Grupo Promotor está integrado por catorce organizaciones. Su propuesta incluye, entre otras cosas, la obligatoriedad de la observación, cambiar a los actuales magistrados del Consejo Supremo Electoral y hacer los cambios necesarios para que la ley sea más incluyente y satisfaga a todos y no sólo a los dos partidos que han dejado contentos en los últimos procesos.
Agregó que el Obispo prometió que si el Diálogo Nacional, que la Iglesia ha propuesto al Gobierno, se concreta, harán los esfuerzos necesarios para que el tema sea incluido en la agenda de conversación.
Báez, quien hace dos días criticó al Gobierno por respaldar a “grupos políticos paramilitares que crean desestabilización en la sociedad”, en esta oportunidad se excusó de brindar declaraciones y dejó que representantes del Grupo Promotor informaran sobre el encuentro.
“Recibimos la voz de aliento y la confianza que ellos tienen, de que en caso de que haya diálogo este tema sea tomado en cuenta. Además, reiteraron el mensaje de paz y la solicitud de tolerancia a las autoridades”, dijo Zúñiga.
Por su parte la directora del Movimiento por Nicaragua (MpN), Violeta Granera, dijo que a la reunión en la Embajada de Alemania asistieron representantes del grupo electoral de la cooperación internacional.
“Recibieron la propuesta y estuvieron de acuerdo en la necesidad de hacer cambios para restaurar la confianza en el sistema electoral. Acordamos establecer un diálogo sistemático para intercambiar impresiones y tenerlos al corriente del trabajo de las organizaciones de la sociedad civil”, expresó Granera.