- Blanqueada del zurdo lleva al Estelí a la Final
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Treinta y un años después, la mayor parte de ellos batallando por no quedar en el fondo de la tabla de posiciones, Estelí resurge y vibra de emoción al volver a una Serie Final de los campeonatos nacionales de beisbol, guiados por una magistral faena monticular del zurdo Mario Peña, quien ayer blanqueó 2-0 al Bóer en el séptimo partido de la semifinal, ante una gran multitud de fanáticos que llenó a reventar el estadio Rufo Marín, de Estelí.
Estelí dejó en el camino al Bóer, que llegó a estar arriba en la serie tres juegos a uno, en una sorprendente arremetida, sobre todo tratándose de un equipo joven y con poca experiencia en situaciones de presión.
Sin embargo, al igual que superaron la primera vuelta y apretaron el acelerador en la segunda etapa, los norteños se crecieron en la semifinal y ahora los esperan los Tiburones del Granada para reeditar la final de 1978, justo la última a la que asistió el Estelí.
El ayuno concluyó ayer, cuando Peña tiró nueve entradas de cinco hits, dos bases y siete ponches, silenciando al Bóer, que tampoco respaldó defensivamente a su lanzador Álvaro López y cuando José Elías Villegas llegó a poner el orden era muy tarde.
“Éste es el mejor partido que ha tirado Peña en la temporada. Venimos juntos desde la primera vuelta con el Jinotega y hoy (ayer) tenía un gran control de la recta, la curva, el cambio y el slider”, dijo el receptor Juan Blandón.
“Éste es el momento más grande de mi vida”, apuntó el timonel del Estelí, Róger Guillén, quien jugó en la serie de 1978, pero al servicio de los Tiburones y pegó de jonrón en los juegos tres y siete.
Los estelianos abrieron el marcador en el segundo inning con un hit de Marbell Córdoba, que empujó a Moisés Flores con dos outs.
Los norteños explotaron a López en el tercero. El antesalista Edgard Montiel abrió las puertas con un error, que fue seguido de un hit de Juan Oviedo y un doblete remolcador de Juan Blandón para el 2-0.
Villegas, el mejor brazo del Bóer en la serie, llegó a sofocar el fuego, retirando a 11 bateadores en fila, construyendo a una labor de 5.1 innings de un hit, una base, un golpe y un ponche. Salió en el octavo, al golpear a Oviedo y permitir hit de Flores. Berman Espinoza entró a dominar a Ruiz, pero la respuesta de la tribu no llegó y se quedaron fuera de la gran final.
“Lo que hizo Estelí es algo de admirar. Yo quería estar en la final en mi primer año como manager en la Primera División, ha sido un duro golpe”, declaró el manager del Bóer, Sandy Moreno.
La Serie Final inicia mañana en Granada a las 11:00 a.m., con Armando Hernández al box por los Tiburones, frente a Juan José Espinoza hijo.