- Reducción del gasto social es más de la mitad de la reforma presupuestaria
El Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) cuestionó al Gobierno de Nicaragua por reducir el gasto social, especialmente de salud y educación, en la segunda reforma al Presupuesto General de la República (PGR) que envió la semana pasada a la Asamblea Nacional, al advertir que ello limita aún más las posibilidades de cumplir los Objetivos del Milenio acordados en el seno de las Naciones Unidas.
El Gobierno de Daniel Ortega se ha visto obligado a reducir en dos ocasiones el Presupuesto General de la República ante el corte de la ayuda presupuestaria que otorgaban la Unión Europea, Canadá y varios países europeos debido al fraude electoral, además de la fuerte caída en las recaudaciones a causa de la baja actividad económica .
Claudia García Rocha, coordinadora de Programas del IEEPP, declaró que es “preocupante” que el Gobierno opte por reducir el gasto social cuando organismos como el Banco Mundial (BM) y la Comisión Económica para América Latina (Cepal) han recomendado aumentarlo frente a la actual crisis económica mundial.
“Contrario al llamado que hacen estos organismos, de proteger el gasto social para salvaguardar a los sectores vulnerables en tiempo de crisis, se reducen las asignaciones en salud y educación”, declaró García.
La funcionaria del IEEPP destacó que la “contracción del gasto social” aumenta la pobreza y pone en riesgo cumplir con los Objetivos del Milenio, como la reducción de la pobreza.
En la reforma al PGR del 2009, el Gobierno contempla una nueva reducción del gasto por 816 millones de córdobas, de ellos 132.2 millones en salud y 77.3 millones en educación, por ejemplo.
García se preguntó cómo el Gobierno pudo aumentar el gasto corriente, es decir para burocracia, en 50 millones de córdobas para el Consejo Supremo Electoral (CSE) o en 43 millones de córdobas para el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) con fondos del tesoro nacional, mientras redujo en 44.5 millones de córdobas los fondos del Ministerio de Salud (Minsa) para equipamiento médico para unidades de salud.
García destacó que el recorte del presupuesto en salud está concentrado en el gasto de capital al alcanzar el 83.7 por ciento.
Es decir, que este año habrá menos dinero de lo planificado para construcción y rehabilitación de centros de salud (menos 9.4 millones de córdobas), casas maternas (menos 5.2 millones) y equipamiento médico (menos 44.5 millones).
Destacó que al reducir la inversión pública para estos tres componentes de salud limita aún más las posibilidades de alcanzar los Objetivos del Milenio, especialmente aquellos encaminados a reducir la salud de la mujer, la reducción de la mortalidad de niños menores de cinco años y el combate al VIH/sida y la malaria.
Simeón Rizo, gerente de Programas del IEEPP, declaró que ante la crisis mundial lo mejor es “priorizar el gasto”, especialmente en salud y educación. Cuestionó que a medio año el Gobierno incluya un aumento de 50 millones de córdobas para el CSE para las elecciones regionales del Caribe para el 2010, cuando bien lo pudo hacer desde que presentó el proyecto en octubre del 2008.
DÉFICIT POR CUBRIR
El economista Adolfo Acevedo, de la Coordinadora Civil, aseguró que el Gobierno está presionando por obtener más recursos como resultado de la revisión del Programa Económico con el Fondo Monetario Internacional que le permita cubrir el enorme déficit presupuestario de este año.
Explicó que el grueso de la reforma al presupuesto enviada por el presidente a la Asamblea Nacional está dirigida a recortar gastos en educación, salud e infraestructura y las Alcaldías, aunque, pese a todo, la reforma plantea un incremento en el déficit fiscal de 1,994.7 millones después de donaciones, “pasando de 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto en el presupuesto aprobado con la primera reforma, al 3.1 por ciento del PIB tras la actual reforma”.
De acuerdo con el economista, los ingresos totales caen todavía más, tal y como señaló LA PRENSA la semana pasada, cuando el Ejecutivo envió el proyecto de reforma al presupuesto de la República.
En total los ingresos fiscales, según el proyecto de reforma, se reducen en 2,594.3 millones de córdobas, adicionales a los 1,312 millones de córdobas, estimadas en la primera reforma al presupuesto aprobada en abril de este año.
Acevedo sostiene que el Gobierno para enfrentar este déficit plantea una reducción de 816 millones de córdobas en los gastos totales y un aumento en el financiamiento externo neto de 655.3 millones de córdobas, como una medida para reducir el déficit del presupuesto. Sin embargo, esto es insuficiente para cubrir el déficit y por eso están exigiendo más recursos al Fondo Monetario Internacional.
Para ello el Gobierno “tendría que tener aprobada la presente reforma presupuestaria en sus líneas globales, y la presentación por parte del Ejecutivo ante la Asamblea de una Ley para ‘desindexar’ el pago de pensiones por parte del INSS con respecto al tipo de cambio y de otra para reducir exenciones y exoneraciones en el sector servicio”.
Una vez terminada la revisión del programa, el FMI desembolsaría 35 millones de dólares “sólo que esta vez, por primera vez lo hará bajo la modalidad de apoyo presupuestario”, dijo.