- Demandan restitución inmediata del Presidente
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Los cancilleres miembros del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) cerraron filas a favor del presidente Manuel Zelaya, depuesto de su cargo por el Ejército de Honduras. Los funcionarios acordaron ayer en Managua una Declaración especial en la que desconocen “cualquier persona o grupo de personas que de forma ilegítima y espuria pretenda instalarse en la Presidencia de la República de Honduras”.
Sin embargo, momentos después de emitida la Declaración por los cancilleres, el Congreso hondureño procedió a juramentar a Ricardo Micheletti como el sucesor interino de Zelaya Rosales.
En ese sentido, los cancilleres reunidos en Nicaragua, en el marco de la trigésima cuarta reunión ordinaria de jefes de Estado del SICA, y en la cual se pasaría la presidencia pro témpore al presidente de Costa Rica, Oscar Arias, demandaron la inmediata restitución en sus funciones del presidente constitucional de la República de Honduras.
Los cancilleres también procedieron a condenar de forma enérgica la actuación de las fuerzas armadas de Honduras y lo que llamaron los “grupos fácticos de poder”, contra el Gobierno del presidente Zelaya, quien era acusado por diversos sectores de violentar las leyes, al pretender impulsar una consulta para conocer si se aprobaba o no una reforma a la Constitución.
En la Declaración, los representantes de la diplomacia internacional también rechazaron “la perversión de las normas jurídicas, con las cuales se pretende justificar la ruptura del orden constitucional y democrático de la República de Honduras”.
Uno de los más críticos fue el canciller de Guatemala, Haroldo Rodas, quien calificó de inaceptable el golpe de Estado contra el mandatario hondureño.
“Rechazamos lo que se ha querido hacer por las fuerzas oscurantistas de ese país”, manifestó el canciller guatemalteco.
“HECHO VERGONZOSO”
Agregó que es “vergonzoso lo que está pasando (en Honduras), y estamos seguros de que el pueblo hondureño deberá defender a su Presidente, (quien) fue humillado, y eso para nosotros es totalmente inaceptable”.
Para Rodas, la decisión de sacar por la fuerza al presidente Zelaya, por miembros de la institución militar de ese país, violentaba todo lo establecido en la Organización de Naciones Unidas (ONU), la de Estados Americanos (OEA), así como los mecanismos existentes a nivel internacional, sobre el respeto a los procesos democráticos.
El canciller guatemalteco consideró que se debieron seguir los mecanismos legales en Honduras, en el caso de que el presidente Zelaya estuviese incumpliendo con la ley, pero no expulsarlo del país por la fuerza.
“Hay una resolución reciente de la Organización de Estados Americanos, del Consejo Permanente, que fue muy clara, contundente; y han violado inclusive la Carta Interamericana de la OEA, y por lo tanto, para nosotros es totalmente inaceptable y no vamos a reconocer a ningún gobierno que se instale en Honduras que no sea el presidente Zelaya”, expresó Rodas.
Por su parte, el embajador de Honduras en Nicaragua, Jorge Milla, quien asumió ante la ausencia de la canciller Patricia Rodas, procedió a leer un documento oficial de la Cancillería de ese país, brindando su versión sobre la naturaleza del conflicto.
En el mismo, acusan al Ministerio Público de ser uno de los artífices en la declaratoria de ilegalidad de la consulta impulsada por Zelaya, así como de otras acciones tomadas por el mandatario, como la destitución del general Romeo Vásquez, jefe del Estado Mayor Conjunto de Honduras.
“Éste es el accionar del Ministerio Público, creado como la institución encargada de ejercer la acción penal pública en defensa de la sociedad, convertida en su principal opositora y cómplice de los sectores que pretenden alterar el orden institucional del país y crear las condiciones propicias de un golpe de Estado técnico”, indicó Millas.