- El FSLN no estaba dispuesto a perder León y Alemán colaboró, acusa Ariel Terán
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La Plaza de Sutiaba, en León, lucía repleta el 1 de noviembre del año pasado. Había muchos rostros jóvenes y entre la multitud se agitaban banderas rojas, naranjas, verdes y azul y blanco. Era allí el cierre de campaña del hoy ex candidato a alcalde de esa ciudad por la Alianza PLC, Ariel Terán, un empresario y finquero de 44 años que ese día se disculpaba con sus simpatizantes por no haber aceptado antes el reto de competir por la Alcaldía de León, y luego afirmaba que empujaría ésta “pa’lante”, como decía la canción de su campaña electoral.
Pero la historia fue distinta ocho días después, cuando había ganado los comicios en las mesas electorales, pero a la medianoche el Consejo Supremo Electoral (CSE) decía lo contrario.
El comité de campaña de Terán rechazó los resultados electorales desde el primer informe preliminar del CSE, que mantuvo la tendencia a favor del candidato orteguista Manuel Calderón, hasta proclamarlo electo el 20 de noviembre.
Terán se refiere a las elecciones municipales del 9 de noviembre —sobre cuyos resultados la oposición reclama una revisión en al menos cuarenta municipios— como “la operación fraude”. Una treta que, según las investigaciones de su comité con base en las copias de las actas de escrutinio de sus fiscales, consistió en la desaparición y anulación de votos válidos a favor de los candidatos de la oposición, la suma de votos ficticios a los candidatos orteguistas y la presentación de resultados invertidos.
“La anulación de votos fue la estrategia que más utilizó el orteguismo particularmente en León, porque buscaban robarse las elecciones a como pudieran”, sostiene Terán.
Según las investigaciones que Terán también ha presentado hasta en la televisión extranjera, el Consejo Supremo Electoral le anuló al menos 4 mil 964 votos en 405 de las 430 juntas receptoras de votos (JRV) que funcionaron en León el 9 de noviembre.
“Son como diecisiete de cada cien votos válidos los que nos anularon”, reclama el ex candidato, ahora también dedicado al Grupo 9 de Noviembre, desde el que reclama por el fraude electoral con el que el CSE violentó la voluntad popular para favorecer al partido de Gobierno.
Terán asegura que en 16 JRV ocurrió el mayor índice de votos eliminados, pues en sólo tres de éstas se eliminó 217, 191 y 186 votos, respectivamente. En total unos mil 400 votos fueron anulados en esas mesas electorales. “El grueso de los votos nulos fue en muy pocas juntas, precisamente aquéllas identificadas históricamente como antidanielistas”, agrega.
En otra junta (0180, del colegio San Juan Bautista), los votos fueron anulados totalmente, y en otra (0190, del Club Universitario) “hubo más votos anulados que válidos a favor nuestro: nos anularon 135 y nos dejaron como válidos 101 votos”, ejemplifica Terán.
VOTOS INVENTADOS Y PRESENTACIONES CRUZADAS
Además de los casi cinco mil votos anulados, el ex candidato asegura que el CSE fabricó 1 mil 110 votos para el Frente Sandinista y desapareció otros 990 votos a favor de él y su compañero de fórmula, Diego Reyes.
“Todo esto nosotros lo podemos probar. Lo podemos demostrar el día que quieran (…). No podemos demostrar cuántos fueron los ciudadanos que no pudieron votar o los que fueron intimidados, pero podemos probar con nuestras actas los votos que fueron robados e inventados”, desafía Terán.
“De las 409 actas que procesó el CSE, un 23.4 por ciento de los votos a nuestro favor fueron anulados. Hubo mesas anuladas totalmente, como la del colegio San Juan Bautista, y en 16 JRV anularon casi 1,400 votos. En más de 30 juntas hubo más votos anulados que válidos y todo eso lo podemos demostrar”, insiste.
Según las copias de las actas de Terán, sus votos obtenidos fueron 35 mil 481, frente a los 27 mil 718 votos de Calderón. Sin embargo, el CSE le da 28 mil 818 votos al orteguista y a Terán le da alrededor de 27 mil.
¿POR QUÉ LEÓN?
De los diez municipios con los que cuenta el departamento de León, el municipio del mismo nombre, que es su cabecera departamental, es el único en el que un informe final sobre las elecciones municipales realizado por los observadores no acreditados de Ética y Transparencia (EyT) se asegura que hubo “maniobras fraudulentas” para violentar la voluntad popular.
¿Por qué León? Según Terán, “por ser la ciudad de mayor relevancia del sandinismo (primera ciudad liberada, primera universidad, cuna de revolucionarios, donde se constituye la Junta de Reconstrucción Nacional el 19 de julio de 1979 y además por el bombardeo indiscriminado que hiciera Somoza a la ciudad), y sobre todo porque desde el 79 no ha existido otro gobierno municipal más que el sandinista de antes y el danielista de ahora”.
“Ésas son razones fundamentales por las cuales de previo (la Alcaldía de León) la habían negociado (los orteguistas) con Arnoldo Alemán”, acusa el ex candidato liberal.
Terán expresa la indignación contra el fraude parodiando uno de los slogans más recientes del presidente Daniel Ortega, diciendo que “robarle al pueblo es robarle a Dios”, y que por lo ocurrido en las fraudulentas elecciones de noviembre pasado, “no nos callarán jamás”.