El Gobierno de Guatemala decretó Estado de Calamidad Pública en todo el territorio nacional por un período de 90 días, como medida de prevención a la epidemia de gripe A, que ya tiene un caso confirmado en ese país.
Según el Vicepresidente de ese país, Rafael Espada, la medida fue tomada para el adecuado control sanitario territorial.
“Nos preparamos para lo peor, esperando lo mejor”, repitió el Presidente en funciones, quien también negó la existencia de más personas con este padecimiento y que ésta sea la razón de la medida.
De acuerdo con la Ley de Orden Público, la decisión se toma para “evitar daños de cualquier calamidad que azote al país, así como para reducir sus efectos”.
Entre las medidas que se adoptan se encuentran la limitación del derecho de libre circulación, centralización de servicios públicos, estatales y privados (que dependerán de las circunstancias), el establecimiento de cordones sanitarios, limitación de vehículos o la salida y entrada de personas en la zona afectada. También puede impedir concentraciones de personas o prohibir y suspender espectáculos públicos y reuniones.
Espada aseguró que el Estado está preparado y “totalmente equipado” para enfrentar posibles complicaciones y que los eventos se suspenderán únicamente si es necesario.