- Por bombardear a la ONU en Gaza
NACIONES UNIDAS/EFE
Israel se negó a pedir disculpas por los bombardeos de su Ejército a seis instalaciones de la ONU en Gaza durante la ofensiva que lanzó contra Hamas a principios de año, al tiempo que rechazó un informe del organismo mundial crítico con su actuación en el conflicto.
“Consideramos que es vergonzoso. No lo aceptaremos nunca y no pediremos perdón, porque tenemos derecho de defender la vida de nuestros hijos y mujeres”, aseguró ayer el Presidente de Israel, Simon Peres.
Poco antes de esas declaraciones a la prensa, Peres trasladó al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el profundo descontento del Gobierno de su país con el contenido del documento elaborado por una comisión de investigación independiente.
El informe, enviado el martes al Consejo de Seguridad de la ONU, se suma una lista de duras críticas internacionales a la ofensiva militar israelí de diciembre y enero pasados, que se prolongó 22 días y dejó 1,400 palestinos muertos, la mayoría civiles.
Su contenido puede envenenar todavía más las delicadas relaciones entre Naciones Unidas y el Estado judío, que en general sospecha de la imparcialidad del organismo mundial y sus agencias en su conflicto con los palestinos.
Un Peres visiblemente enojado aseguró en un encuentro con la prensa, posterior a su reunión con Ban, que su país no acepta “ni una palabra” del documento.
El informe, elaborado por una comisión nombrada por Ban, confirmó la responsabilidad del Ejército hebreo en el bombardeo de seis instalaciones de la ONU, ocupadas por civiles palestinos y el ataque contra un convoy humanitario del organismo mundial.
NEGLIGENCIA
El documento los atribuye a la “negligencia e imprudencia” de los militares israelíes, niega que los inmuebles bombardeados fueran empleados por Hamas para atacar a soldados israelíes y acusó al Ejército hebreo de ser indiferente a la seguridad de la población civil.
Peres arremetió contra los miembros de la comisión encabezada por el británico Ian Martin, ex presidente de Amnistía Internacional, de los que puso en duda su objetividad y les acusó de haber abusado el mandato de la investigación.