- Por decisión de los ministros de Hacienda
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El Consejo de Ministros de Hacienda o Finanzas de Centroamérica (Cosefin) evaluará en mayo en Managua la viabilidad técnica y financiera de la creación de un Fondo Común Económico y Financiero, por 60 mil millones de euros, en el ámbito de un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE).
Así lo decidió el Cosefin al concluir en Ciudad Guatemala, el viernes en la noche, su decimoquinta reunión ordinaria, según la declaración del encuentro divulgada por el Ministerio de Finanzas Públicas de Guatemala, que fue firmada por los cinco ministros centroamericanos del ramo, incluido Alberto Guevara, de Nicaragua.
El economista Alejandro Aráuz, quien ha seguido de cerca el proceso de negociación, estimó que la propuesta del Fondo impulsado por Nicaragua “estaría enfrentando un fuerte desafío político e institucional, así como de viabilidad en el largo plazo, competencias y capacidades de absorción de la región, equivalencias que debe otorgar Centroamérica a cambio de consignarlo jurídicamente en el Acuerdo” con los europeos.
Los ministros de Hacienda o Finanzas del istmo acordaron solicitar a la presidencia pro témpore del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que actualmente ejerce Nicaragua, “la presentación del estudio que contiene la Creación del Fondo Común de Crédito Económico y Financiero Centroamérica-Unión Europea para su evaluación técnica y financiera por parte del Cosefin en su próxima reunión de Managua de mayo de este año”, indica parte de la declaración oficial, cuya copia obtuvo LA PRENSA.
El Cosefin tomó tal decisión pese a que el miércoles pasado la Cancillería de la República de Nicaragua había “sugerido” a la Vocería Centroamericana, que actualmente desempeña Honduras para las negociaciones con la UE, convocar a una reunión centroamericana este fin de semana en Tegucigalpa, “la cual tendría el cometido de construir una sólida agenda centroamericana de consenso” en torno a diversos temas, incluyendo la creación del Fondo.
Además del ministro Guevara, quien representó a Nicaragua en la reunión del Cosefin, firmaron el acuerdo para la presentación del estudio del Fondo en Managua, sus homólogos Juan Alberto Fuentes, de Guatemala; William Handal, de El Salvador; Rebeca Santos, de Honduras y Guillermo Zúñiga, de Costa Rica, país que ha sido el más crítico de la propuesta nicaragüense.
La VII Ronda de Negociaciones para un Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la UE fracasó hace dos semanas en Tegucigalpa, Honduras, tras la decisión de Nicaragua de abandonar las pláticas al no encontrar apoyo para la presentación del Fondo.
La propuesta, tal como está planteada hasta ahora, contempla que el 90 por ciento de los 60 mil millones de euros (más de 79 mil millones de dólares) sean puestos por los europeos, que extraoficialmente han rechazado tal posibilidad; mientras el 10 por ciento restante sería asumido por los centroamericanos, lo que significaría un aumento de la deuda externa de mil millones de euros para el Estado nicaragüense.
SEGUIRÁ SIENDO MUY CONFLICTIVO
LA PRENSA intentó sin éxito obtener ayer una reacción del ministro Guevara, así como de la Cancillería de la República, en particular del vicecanciller de la República, Manuel Coronel Kautz, jefe negociador de Nicaragua para el Acuerdo de Asociación con la UE.
Sin embargo, el diario Prensa Libre de Guatemala informó que el ministro Guevara declaró en Guatemala que en el Cosefin se buscarán los mecanismos que permitan lograr consenso regional con la UE, para la posible creación del Fondo, que ha sido calificado como “justo y necesario” por especialistas nacionales y regionales, pero como “inviable” por los términos y montos en los que ahora está planteado.
“Solicitamos que se traslade el estudio para ser evaluado por el Cosefin y medir los efectos, impactos, mejoras y qué aportes se pueden incorporar”, expuso entretanto Guillermo Zúñiga, ministro de Hacienda de Costa Rica.
“Yo entendí al ministro Alberto Guevara (de Nicaragua) que van a participar la semana entrante en la reunión (en Bruselas). Él (Guevara) me externó que van a volver a la mesa de negociación (Nicaragua), él (Guevara) me dijo si no, yo no estaría aquí”, agregó Zúñiga al costarricense diario Prensa Libre.
En un reciente comunicado conjunto, las comisarias de Relaciones Exteriores y de Comercio Exterior de la Comisión Europea, Benita Ferrero-Waldner y Catherine Ashton, respectivamente, indicaron estar dispuestas a “escuchar atentamente las peticiones de Nicaragua” durante una reunión informal que la UE y Centroamérica sostendrán del 23 al 24 de abril en Bruselas.
Para el economista Aráuz, el tema del Fondo como versión de “salvaguarda económica”, como propone Nicaragua, “parece tener resultados prácticos ante la ausencia de compromisos inmediatos que la Unión Europea no desea asumir tajantemente”, un Acuerdo de Asociación con el istmo que incluye un Tratado de Libre Comercio, un diálogo político y otro de cooperación.
“Los avances de este tema (la creación del Fondo) no han logrado superar las diferencias regionales y todo indica que será un tema muy conflictivo, tanto para alcanzar un consenso a nivel de región como lograr un mayor interés por parte de los europeos para discutirlo en las negociaciones”, indica.
Aráuz añade que “la idea que subyace en la propuesta del Fondo desde la óptica de Nicaragua, es debatir y lograr cooperación financiable, recursos concesionales para generar crecimiento y reducir las asimetrías económicas, sociales e institucionales entre ambas regiones”.
El problema es, detalla el economista, que “algunos países de la región sienten algún temor con respecto a un sobre endeudamiento en el futuro para la región”.
Hasta ahora la propuesta de Nicaragua plantea que el 10 por ciento de los 60 mil millones de euros que sumaría el Fondo, es decir 6 mil millones de euros, sea asumido como deuda y en partes iguales por los cinco países del istmo, más Panamá, que puede integrarse en el futuro al Acuerdo de Asociación.
Aráuz recordó que el problema principal radica en la posición que podrían adoptar los negociadores de la UE y su estricto apego a los compromisos del Mandato Negociador de la Comisión Europea, al expresar que un Acuerdo de Asociación “tiene un enfoque político importante en cuanto a conjunción de intereses y tratar de elevar el nivel institucional de la integración de Centroamérica”.