- Un avión se estrelló en Montana y otro explotó en Tokio
Al menos 17 personas, entre ellas varios niños, murieron ayer al estrellarse un avión de pequeño tamaño cuando viajaba de California a Montana, en el noroeste de Estados Unidos, mientras un carguero de FedEx estalló durante el aterrizaje en el aeropuerto de Tokio, cobrando la vida de sus dos tripulantes.
“Diecisiete personas muertas es el número preliminar que tenemos por este accidente de avión en Butte, que incluye varios niños”, dijo Mike Fergus, portavoz de la Administración Federal de Aviación (FAA).
“Creemos que es probable que se trataba de un viaje para esquiar de niños”, apuntó Fergus. “El avión se estrelló en Butte, centro-oeste de Montana, tras haber despegado de la localidad de Oroville en California más o menos como a las 10 u 11 de la mañana”, agregó el funcionario.
Aproximadamente dos horas después el avión se estrelló en los alrededores de un cementerio, a unos 150 metros de la pista del aeropuerto Bert Mooney en Butte, donde el piloto había decidido hacer un aterrizaje de emergencia.
El portavoz de la FAA se negó de momento a dar más detalles del siniestro que está en investigación, pero una imagen del diario local Montana Standard mostró una gran llama de fuego entre las tumbas del cementerio.
FATAL ATERRIZAJE EN NARITA
En tanto, en Japón, un avión de carga de la empresa FedEx explotó en las primeras horas del lunes (tiempo local) tras aterrizar en el aeropuerto internacional Narita de Tokio, provocando la muerte de sus dos tripulantes.
El vuelo proveniente de China, rebotó tras tocar tierra y luego estalló en llamas en una pista de la terminal aérea, según pudo apreciarse en tomas de televisión. De inmediato fue rodeado por bomberos y rescatistas, que extrajeron al piloto y al copiloto —las únicas personas a bordo del vuelo— y los trasladaron a un hospital local, dijo un portavoz del aeropuerto. Posteriormente la Policía confirmó que ambos perdieron la vida.
El avión se estrelló en la más larga de las dos pistas del aeropuerto de Narita, que permaneció cerrado.
El aparato, un MD-11 que procedía de Cantón, se estrelló y se incendió en la pista A, a las 6:50 del lunes hora local (3:50 p.m. del domingo en Nicaragua), cuando el viento en la zona superaba los 72 kilómetros por hora, elemento que según la televisión pública NHK parece haber sido la causa del accidente.
Las imágenes NHK mostraron el aparato de FedEx casi completamente calcinado y en llamas en una de las pistas que se utiliza para los grandes aviones.
Al aterrizar, el avión se posó sobre sus ruedas traseras, dio con el morro en la pista y se tumbó sobre el lado izquierdo antes de estrellarse e incendiarse, según se aprecia en las imágenes captadas por televisión.