(LA PRENSA/ G. FLORES M.)

“se le ha hecho un enorme daño al país”

Róger Arteaga, presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), habla de la necesidad de entablar un diálogo estable, abierto y sincero entre la empresa privada y el Gobierno, para discutir diversos temas de interés nacional. Lamenta que el Gobierno se haya enfrentado a la comunidad cooperante, ya que recuerda que el país […]

  • Róger Arteaga, presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), habla de la necesidad de entablar un diálogo estable, abierto y sincero entre la empresa privada y el Gobierno, para discutir diversos temas de interés nacional. Lamenta que el Gobierno se haya enfrentado a la comunidad cooperante, ya que recuerda que el país es el afectado

Recientemente la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham) eligió su nueva junta directiva, en la que quedó como presidente Róger Arteaga, ex titular de la Dirección General de Ingresos (DGI) y con una amplia trayectoria en el sector privado que incluye su paso como gerente general del Banco Centroamericano de Integración Centroamericana (BCIE).

En un año crítico para el mundo y, en particular para Nicaragua, debido en parte a la crisis financiera y económica global, Arteaga considera que es de vital necesidad que el Gobierno y el sector privado logren establecer una alianza para enfrentar la crisis

Sin embargo, esta sinergia debe pasar por una actitud más sincera del Gobierno que dice una cosa pero hace otra, sostiene. Es de vital necesidad que todos los sectores productivos y sociales del país se encaminen en una misma dirección, sostiene Arteaga.

Nueva directiva, nuevas interrogantes, ¿cuál será la característica de este nuevo período de Amcham y qué podemos esperar de su relación con el Gobierno?

Es atender los requerimientos y las necesidades de nuestros asociados. Tenemos 220 empresas afiliadas y ellas demandan libertad económica, estabilidad social, clima de negocios y Estado de Derecho. Entonces, bajo esas premisas es que hemos planteado reuniones con todas las bancadas (parlamentarias), porque es en la Asamblea Nacional donde se están dando (aprobando) las leyes más importantes que requieren nuestros empresarios. Ya estuvimos con la bancada de ALN (Alianza Liberal Nicaragüense) y le manifestamos nuestro interés de que sean aprobadas las leyes de Modernización del Registro Público; la ley que se le conocía como Ley de Costas, pero que en realidad es una Ley de Desarrollo Costero que es un concepto más amplio, donde se incluyen proyectos turísticos, entre otros. Y obtuvimos de ellos (la ALN, afín al Gobierno) una noticia de que pronto va a ser aprobada esta Ley de Desarrollo Costero. También hablamos sobre la ley para impulsar la vivienda social y sirvió de mucho, porque nos permitió aclarar conceptos que, según ellos, habían sido equivocados, y es sobre la indemnización o el uso de las prestaciones sociales para el financiamiento de viviendas y realmente no están hablando de la indemnización a la que tiene derecho uno como empleado en el tiempo acumulado de trabajo, sino que están hablando únicamente de que las prestaciones a las que tiene derecho el empleado en el año, esto es su “treceavo” mes, séptimo día y todos los beneficios, para que puedan disponer de esos recurso adelantados para utilizarlos (en el financiamiento de una vivienda) y allí vino la confusión. Pero la verdad es que con eso no va a resolver problemas de vivienda, podrá resolver problemas de retraso de pagos de otras cosas, pero con eso no se va a resolver su problema de viviendas.

¿Entonces cuál es el concepto que quedó en este punto que estaba confuso, es decir qué es lo real en cuanto al financiamiento al que podrían acceder los empleados?

Lo real es que los empleados pueden tener derecho a que las empresas les adelanten los beneficios que tiene en el año. Ése es el concepto. Ése es un error que lo corregirán en el plenario (cuando se discuta la Ley Especial para el Fomento de la Construcción de Viviendas y el Acceso a la Vivienda de Interés Social). Nosotros detectamos que no era bueno para las empresas porque sería disponer de recursos que podría utilizar la empresa para producir, y no para estar haciendo las funciones de un banco. Para eso hay instituciones que prestan para viviendas, y a como estaba aprobado (el dictamen de la ley) tenía esa debilidad. Esto lo van a corregir cuando se discuta en el plenario. Lo otro, sobre la reforma a la Ley de Salario Mínimo, es la iniciativa que la inflación y devaluación estuvieran ancladas al salario mínimo. No es así, lo que queremos y estamos proponiendo es que sean elementos de juicios que sirvan para que el empleador con el empleado negocien el salario mínimo, o sea elementos de juicio. Que la revisión se haga anual y no semestralmente. Porque anualmente, al final del período, una vez que las empresas tienen sus estados financiero cerrados, entonces las empresas saben si disponen o no disponen de suficientes recursos para poder sentarse a negociar el salario mínimo. Entonces, queremos que sea una vez al año y después del cierre de los estados financieros porque de esa forma las empresas sabrán si cuentan con los recursos necesarios.

¿Cree que esas iniciativas sean tomadas en cuenta a la hora de ser discutidas en la Asamblea Nacional? Ya en otras ocasiones ha pasado que se discute y al final sale otra cosa.

Nuestra expectativa es que sean consideradas y nuestra obligación es plantearlas, porque lo peor es creer que no pueda prosperar una iniciativa. Entonces, nuestra obligación es plantearlas y nuestra esperanza es que sean tomadas en cuenta. Así vamos a hacerlo con las demás bancadas del Parlamento. Lo que debemos de mantener es la confianza de que, como cámara empresarial, debemos ser escuchados y que todas estas leyes sean de consenso con el sector privado.

Usted mencionaba la vez pasada que iba a servir como puente entre el sector privado y el Gobierno. ¿ Pero en tiempos difíciles, tanto económicos como políticos, cómo cree que van a ser las relaciones?

El principio es tener puertas abiertas, porque nosotros no queremos cerrarnos, sino más bien mantener un diálogo permanente porque es de esta forma que vamos a poder sacar adelante a Nicaragua y vamos a poder tener un mejor clima de negocios. Nuestra posición es de diálogo y a todos los niveles, pensamos tenerlo en su momento con el Gobierno, con las más altas autoridades.

¿Pero con un Gobierno que tiene discursos diferentes, que un día dice una cosa y luego hacer otra, este diálogo cómo piensa que se debe dar?

La posición nuestra es pedirle que sea un solo discurso, no uno de tarima, sino un solo discurso con acciones, es decir que vamos a estar pendientes de las acciones d el Gobierno, además del discurso.

Este Gobierno lleva ya dos años en la administración pública, ¿cuál es su evaluación?

Bueno… hasta el momento lo que hemos visto son algunas acciones muy poco felices y desacertadas, sobre todo en la parte de las relaciones internacionales. Nosotros encontramos que se le ha hecho un enorme daño al país al romper relaciones con la comunidad internacional, con los donantes. Nicaragua no puede sobrevivir sin la ayuda internacional y cerrar los canales donde fluyen los recursos es lo peor que puede sucederle a un país. Necesitamos esa ayuda y mantener buenas relaciones con los donantes.

El Gobierno dio a conocer sus medidas de ahorro para mitigar los efectos de la crisis económica. Esto implicará recortes en las adquisiciones, cuyos proveedores son empresas del sector privado nacional. Esto implicará que ustedes también tengan que hacer ajustes.

Nuestras empresas, como todo empresario, muy inteligentes ya veían venir que esta crisis afectaría seriamente a la economía. Entonces, las empresas lo que han hecho es hacer las previsiones correspondientes. A lo interno revisando las estructuras de costos y a lo externo revisar con sus acreedores y con sus compradores, la forma en poder mantener los mercados. Sabemos que la pesca está siendo afectada seriamente, la carne igual, lo que están haciendo, (la meta de) los empresarios es ajustarse a las nuevas condiciones. De otra manera no se va a poder amortiguar el golpe que se ve venir y que se va a acrecentar en el 2010.

¿Pero es bueno o malo este cambio, ya que el Gobierno dejará de comprar muchos de los materiales del sector privado? Esto supondrá que tendrán que buscar nuevos mercados.

Indudablemente que eso provoca una contracción en la economía. Por eso es que los empresarios están buscando alternativas de mercado, si sólo trabajás para el Gobierno, entonces buscá cómo diversificar con otros mercados y trabajá para darle valor agregado a tus productos, eso depende del ingenio de cada empresario.

A propósito ¿qué está haciendo el sector privado para enfrentar esta situación internacional?, ¿qué le proponen a los empresarios sobre qué hacer para enfrentar la crisis?

A lo interno los empresarios tienen que revisar su estructura de costos y ver dónde pueden ahorrar, revisar su estrategia de mercadeo para explorar nuevos mercados, porque aquí se está agotando. El principal mercado nuestro es la economía norteamericana (Estados Unidos), entonces al tener la economía norteamericana problemas por la recesión, hay que buscar nuevos mercados para que puedan vender sus productos. Eso es lo que se está diseñando para enfrentarla y depende mucho del ingenio de cada empresario.

Usted ha trabajado por muchos años en el sector financiero, ¿qué daño podría tener el denominado “movimiento del no pago” en el Sistema Financiero Nacional?

El daño es por dos vías porque al incrementarse estas iniciativas del no pago, la reacción primaria de las instituciones financieras es recortar el financiamiento y eso es más grave para la economía porque se está cortando un flujo de recursos que van para la producción. La manera más inteligente, por parte de los deudores, es dar la cara y por parte de las financieras sentarse con ellos para buscarle una solución. Mecanismos hay, de como resolver esta situación, decir que no van a pagar, eso es lo peor.

¿Arreglos de pagos, por ejemplo?

Arreglos de pago, revisión de tasas de interés y compromisos de los deudores de que van a cumplir con sus obligaciones. Mecanismos existen, pero lo que no pueden hacer es decir que no se paga.

En el otro extremo está la banca comercial que ha basado su actividad sobre el crédito de consumo.

Eso también tiene su impacto, porque aquí hay una demanda y la demanda se genera con los recursos que se generan con los compradores, y si el financiamiento para el consumo se restringe entonces lo que se está provocando de nuevo es una recesión en la economía, porque le estás quitando recursos que pueden incorporarse a la economía y pueden ayudar para que los empresarios puedan vender sus servicios. Es negativo. En Estados Unidos más bien están inyectando recursos a la economía, pero es para tirarlos a la economía para que no se estanque es contracíclico para evitar la recesión. Pero aquí es al revés, pues se están yendo al contrario, restringiendo una demanda.

El papel del Gobierno en todo esto es un tema de discusión. ¿A su criterio qué podría hacer?

Flexibilizar el crédito y tiene sus mecanismos. Puede ser a través del encaje legal (el porcentaje equivalente actualmente como mínimo al 16.5 por ciento de los depósitos que los bancos deben guardar en el BCN como medida de seguridad), poniendo recursos —como en efecto en algunas instituciones— lo están haciendo como la Financiera Nicaragüense de Inversiones (FNI). También hay otras instituciones como el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), las que manejan recursos y poner esos recursos en los bancos, porque aquí el negocio es colocar el dinero no tenerlo guardado.

En el caso espinoso de las tarjetas de crédito ¿cómo evitar la mora que al parecer puede crecer, ya que no es un problema que se registra en Nicaragua, sino en otros países?

Las misma de las microfinancieras. Tener un poco más de control y una comunicación para que la cartera en mora no se les vaya aumentando. Es preferible negociar plazos, tasas de interés y facilidades que estar tirándose a la mora.

El Gobierno puso a disposición del sector productivo para la siembra de primera 254 millones de córdobas, ¿es suficiente para enfrentar este ciclo productivo?

Es insuficiente la verdad y el Gobierno tal vez está poniendo esa cantidad porque quizá no tiene los recursos. Nicaragua está caminando sin el apoyo de la comunidad financiera internacional. Eso no está haciendo un tremendo daño porque no nos está permitiendo disponer de recursos que ya, en este momento deberían estar circulando en la economía.

¿Viendo al futuro inmediato, cómo lo ve?

Lo que ocurre es que estamos comenzando a ver, a sentir, la crisis y estamos recibiendo los primeros impactos, pero realmente falta ver el asunto de las remesas, ya que se supone que la cantidad de nicaragüenses que hemos “exportado”, porque los hemos “exportado”, esa cantidad de gente está enviando remesas pero tienden a reducirse, ya que con esta situación que vemos, que se están yendo al desempleo miles de personas a diario en Estados Unidos, allí están miles de nicaragüenses sin trabajo y eso será pérdidas de remesas.

Economía

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