- La expansión persistente y la rentabilidad son los principales factores para determinar las empresas más competitivas de América Latina.
¿Una generadora eléctrica encabezando el ranking de las empresas más competitivas de América Latina? Puede sonar inconsecuente cuando su negocio es definido por muchos como el de un monopolio natural y sus precios están regulados por el Estado. Pero el desempeño conseguido por la generadora brasileña AES Tietê (ver historia en página 24) y las otras 17 empresas del sector, que forman parte del ranking de las 100 empresas más competitivas de 2007, se destaca muy por encima incluso del resto de las generadoras reguladas en América Latina y otras regiones del mundo.
Y es que ése es el requisito principal para formar parte del ranking que año a año es elaborado por AméricaEconomía: Mostrar desempeños de rentabilidad y crecimiento sostenidos y mejores que el promedio de sus industrias. Para eso, se analizaron todas las empresas presentes en bolsa en América Latina y se fueron filtrando a partir de su ROA, ROE, ROS y un montón de indicadores financieros detallados en la metodología de la página 43, en que el crecimiento sostenido como determinante principal. No es sólo idea nuestra. “Una empresa no puede sólo crecer un año y creer que es competitiva. No. Una empresa competitiva debe demostrar un crecimiento persistente”, dice Mark Foster, ejecutivo en jefe del área de business consultant de Accenture.
Para la consultora de negocios Bain & Co., el camino es similar cuando ellas buscan distinguir a las empresas que son creadoras de valor sostenido. “Para hacerlo, el primer filtro es el crecimiento: Buscamos aquéllas que han crecido sistemáticamente en los últimos 10 años sobre una tasa determinada”, dice Federico Eisner, gerente de Bain & Co. para el Cono Sur. “Luego aplicamos tasas de rentabilidad como filtro y después el costo del capital en cada país”.
El razonamiento es obvio: si creces sostenidamente más que el resto es porque has logrado ser más competitivo que éste. No importa el tamaño de una compañía o el sector en el que esté ubicada, ya que en todas esas condiciones se puede conseguir alto crecimiento y alto rendimiento, algo que debe medirse, no obstante, con el de sus pares en la industria. Nada se concluye al comparar una firma pequeña con un gran conglomerado de firmas que tienen condiciones de mercado y de ciclo económico distintas. Hacer un benchmark apropiado es una de las claves para que una compañía trace un camino hacia el alto rendimiento.
Lo bueno es que esa competitividad es premiada por el mercado. Así se ve al comparar un índice con las 100 empresas más competitivas de este año con la evolución accionaria de los principales indicadores bursátiles de la región. La tasa de crecimiento de las competitivas, medida en dólares al día de cierre de marzo de este año con respecto a igual fecha del año anterior, subió 51.4 por ciento, el iBovespa mejoró en 25.4 por ciento, el IPyC en 43.9 por ciento y el IPSA de Chile se empinó 30.9 por ciento.
El otro gran ganador es el sector comercio: Ya sea por venta al por mayor o al detalle, consigue un buen número de empresas competitivas. Éste es un sector altamente globalizado, en donde vemos que en la región los grandes actores globales como Carrefour, Wal-Mart y antes otros como Sears y JC Penny han tratado de entrar, pero han sido desplazados por los actores locales. En este sector, empresas chilenas y mexicanas son las que dominan.
También hay un grupo de empresas interesantes en el sector de minerales no metálicos, cuatro ligadas a cementos: Las mexicanas Chihuahua y Corporación Moctezuma, la peruana Cementos Lima y la chilena Cementos Bío-Bío. Además hay una fábrica de cerámicas y otra de vidrios, rubros también ligados fuertemente al sector construcción como las anteriores.
Hay interesantes empresas en el sector alimentos, como Bimbo y Nacional de Chocolates. En telecomunicaciones sorprende que Telmex esté 25ª en la lista debido a su clara situación de actor dominante en el mercado de las telecomunicaciones mexicanas.
Son 100 casos, cada uno con su propia historia. Lo único común es que sistemáticamente han sido vencedoras de sus industrias. El desafío ahora es que lo sigan haciendo.