- Por crisis entre Moscú y Kiev
La “guerra del gas” entre Rusia y Ucrania golpeó ayer de lleno a Europa con la parálisis completa de la red de gasoductos suministradores del hidrocarburo ruso al continente, que obligó a la Unión Europea (UE) a endurecer su tono exigiendo una solución para la crisis.
La sala de control del gigante ruso Gazprom dio ayer la orden oficial de suspender totalmente el tránsito de gas ruso hacia Europa a través de Ucrania, informó la agencia rusa Interfax.
Previamente, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, ordenó a Gazprom el cese de todos los suministros de gas natural que transitan por Ucrania para impedir el “robo” del gas ruso por parte de Kiev, acusación que los ucranianos rechazan.
Este miércoles, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, puso como condiciones para reanudar los suministros que se impliquen en el proceso observadores de la UE y abogados internacionales y que Ucrania pague el gas a precio de mercado.
Mientras tanto, y en un intento de encontrar una salida a la crisis, representantes de Gazprom y de la empresa nacional ucraniana Naftogaz, se reunirán hoy en Bruselas con los de los gobiernos ruso y ucraniano y de la UE para discutir la reanudación de los suministros de gas a Europa.
OLA DE FRÍO
Al menos once países europeos —entre ellos Austria, Rumania, República Checa, Bulgaria e Italia— están sin gas ruso, en coincidencia con una ola de frío glacial en el continente con temperaturas de incluso -30 grados centígrados. Varios de esos países anunciaron haber empezado a usar sus reservas de gas.
El tránsito del gas ruso por Ucrania es vital para toda Europa desde el plano energético. Un cuarto del gas consumido por el continente procede de Rusia. De esta cifra, el 80 por ciento transitaba a través de Ucrania hasta ahora.