- Reitera que “la paz está en peligro” por falta de transparencia
El Obispo de Matagalpa, monseñor Jorge Solórzano Pérez, reiteró que “la paz del país está en peligro”, por lo que sostuvo el llamado de la Iglesia católica para que las autoridades electorales realicen un recuento de votos y superar de esa forma la crisis postelectoral en el país.
“Tiene que darse el recuento (de votos) para que la gente quede contenta porque no es fácil decir ‘sigamos adelante’ ya como que olvidamos toda esa problemática y todo ese fraude que hubo, porque la gente está con el malestar (…) todos tenemos que trabajar para que haya transparencia y para que haya tranquilidad en el pueblo”, dijo el jerarca católico a LA PRENSA.
Monseñor Solórzano estimó que la división entre los nicaragüenses previo, durante y después de las elecciones municipales de noviembre pasado, ha sido una de las experiencias más negativas para el país durante este año.
MENSAJE DE NAVIDAD
En un mensaje de Navidad, el Obispo de Matagalpa mencionó que en este año se ha presentado “momentos difíciles de agresiones, de injusticias y de muertes porque ha habido algunos muertos en nuestra Matagalpa, algunos relacionados con la política”.
“Y hemos vivido en comunidades como Rancho Grande y Matiguás la presencia de bandas de asaltantes y algunos hablan de rearmados que no se identifican bien si son rearmados por cuestiones políticas o por robos”, agregó el Obispo de Matagalpa.
HAY QUE BUSCAR LUCES
Aunque estima que en el país persisten las “sombras” que la Conferencia Episcopal de Nicaragua señaló en una carta pastoral emitida en agosto pasado, monseñor Solórzano señaló que “hay cosas que se deben mejorar y no hay que permitir que todo sea oscuro”.
“Ahora, según los economistas, se pinta un año venidero bien negro, bien oscuro, pero tenemos que sacar lo positivo y buscar luces. Creo que los nicaragüenses somos bien trabajadores y aún de las crisis y de los problemas podemos aprovechar y sacar adelante a nuestro país”, añadió.
Indicó que la capacidad productiva del país puede ser una ventaja ante una crisis económica y alimentaria, pero “lo importante es que nos unamos los nicaragüenses y comencemos a trabajar y que nos dejen trabajar”.