- ALN no llega a sesión convocada por Núñez porque PLC supuestamente les ofreció presidencia de Asamblea
Al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) le volvieron a faltar los votos en el parlamento, ayer; pero al presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, le sobraron los reclamos por el supuesto fraude en los comicios.
Las crisis postelectoral retorció ayer al Poder Legislativo hasta el último minuto, dejando al país sin presupuesto y préstamos; a la oposición y al oficialismo sin 47 votos, en pugna por los resultados electorales y a partir de ahora con un condimento: negociaciones para la formación de la nueva directiva.
Contrario al martes pasado, cuando el FSLN llegó a tener 46 diputados, ayer se quedaron en 41, porque los seis miembros de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) nunca se presentaron.
Fuentes legislativas explicaron que ALN habría recibido una oferta tentadora del Partido Liberal Constitucionalista: presidir la Asamblea Nacional.
La propuesta, al parecer efectuada por Maximino Rodríguez y Arnoldo Alemán, habría provocado que ALN se ausentase ayer del plenario, pese a que todavía no habían aceptado nada.
Coincidencia o no, otras fuentes del parlamento explicaron que ALN supuestamente había exigido al gobernante FSLN la presidencia del parlamento, a cambio de respaldar sus leyes. Tampoco habrían obtenido una respuesta.
En todo caso, el presidente del parlamento, René Núñez, no logró abrir sesión por segunda ocasión consecutiva, dejando en evidencia que el FSLN está fallando en sus cálculos políticos y en las negociaciones que efectúan con ALN.
LA VERSIÓN DE ALN
El presidente de ALN, Eliseo Núñez Hernández, rechazó que le hayan ofrecido la presidencia del parlamento, aunque aclaró que su bancada no está interesada en una secretaría.
Ramiro Silva, otro miembro de ALN, aseguró que fue el PLC quien ofreció la presidencia del parlamento a Núñez Hernández.
“En ALN aspiramos a dos cargos: la presidencia y cualquier otro cargo que nos puedan dar. Ahorita el ofrecimiento fue a Eliseo”, confirmó Silva.
Con o sin ofrecimientos, ALN no se presentó ayer al plenario, provocando una segunda derrota al FSLN, que ahora aspira a una convocatoria extraordinaria del presidente Daniel Ortega, debido a que ayer se clausuró el período ordinario de sesiones.
Los sandinistas tampoco pudieron introducir, por segundo año consecutivo, su propuesta de reformas a la Constitución de la República.
El primer secretario de la Junta Directiva, Wilfredo Navarro, advirtió que una convocatoria extraordinaria siempre requiere de una reunión de junta directiva y añadió que la oposición demandará como punto número uno de agenda la inclusión de una ley para anular las elecciones, por fraudulentas.
DESEMBOLSO CERO
Núñez defendió ayer sus dos convocatorias fallidas, pese a que la oposición las ha calificado como ilegales, porque no ha habido reunión de directivos.
El diputado Eduardo Montealegre, de la Bancada Democrática Nicaragüense, indicó que representantes de los organismos financieros internacionales han expresado que el desembolso de los recursos se efectuará una vez que se solucione la crisis postelectoral.
“Hablé con varios organismos internacionales y dijeron que ni aunque aprobaran (préstamos) con 47 votos o más votos, aunque fuese con 92 votos, si no hay una solución satisfactoria al tema electoral aquí no van a haber desembolsos”, detalló Montealegre.
El coordinador de la bancada del FSLN, Edwin Castro, sostuvo que la falta de sesiones impide aprobar préstamos hasta por 108 millones de dólares. El titular del Legislativo, Núñez, calificó a la oposición como “irresponsable”.
Navarro ripostó diciendo que Núñez es quien ha impedido la reunión de directivos durante un mes, con tal de frenar el trámite a la ley que anularía los comicios.
LE RESTRIEGAN FRAUDE
Por la tarde, Núñez clausuró el período de sesiones ordinarias con la presencia de representantes de los Poderes del Estado, entre ellos Rivas, presidente del CSE.
Cuando Núñez ofrecía un resumen del trabajo legislativo del 2008, los diputados de oposición extendieron una manta con la siguiente leyenda: “Elecciones fraudulentas… el pueblo exige un recuento”.
Los aplausos de la oposición ahogaron el discurso de Núñez, la manta dejó pasmados a los magistrados del CSE y todo ocurrió con la presencia de distintos embajadores, a quienes la oposición les entregó una carta explicando las violaciones que ha cometido el titular del parlamento al citar a sesiones sin previa reunión de directiva.
Al terminar el acto, el candidato a alcalde por Ciudad Darío, Pedro Joaquín Treminio, entregó la manta a Rivas.
El presidente del CSE dijo después que esa misma manta, que habla de fraude, la llevará cuando interponga una denuncia formal ante la Fiscalía por delitos electorales.
“La voy a llevar a la Fiscalía el día que vaya a presentar la acusación contra 167 ciudadanos que votaron en la mañana, en los municipios de Muy Muy, Matiguás y Río Blanco y que fueron a verificarse a la RAAN por la tarde (…). La voy a llevar a presentar el día que se haga la acusación contra aquellas personas que estuvieron falsificando credenciales de fiscales en un edificio frente al Banco Central y estuvieron falsificando actas de escrutinio en un cuarto del Hotel Princess”, retó Rivas.
Rivas dijo que no habrá recuento de actas y que no cargará “ninguna cruz” de fraude electoral, porque “no hubo fraude”. Destacó que los recursos interpuestos por la Alianza PLC fueron resueltos como “no presentados”.
“Estos señores (del CSE) se creen los señores de horca y cuchillo, sirviendo a los intereses del becerro de oro del dinero que representa Daniel Ortega y los privilegios y las prebendas que les ha dado, así que nosotros no esperamos nada bueno del Consejo Supremo Electoral”, criticó el diputado Navarro.
Rivas enfatizó que una salida a la crisis generada por la denuncia de fraude que realiza la Alianza PLC, es impulsar reformas a la Ley Electoral, enfocándose en aquellos aspectos jurídicos que generan las críticas a los procesos que organiza ese Poder del Estado para definir las reglas del juego.
El vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia , el sandinista Rafael Solís, admitió que la polarización no facilita una reforma constitucional.