- Bancentro recomienda a los productores saber planificar ante crisis internacional
La banca privada nacional podría ser mucho más conservadora el próximo año, como parte de las previsiones que está tomando para enfrentar la crisis financiera y económica internacional. Esto obligará a los usuarios del crédito a tener que mejorar su nivel de organización y definir sus prioridades y objetivos, según explicaron ejecutivos del Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro).
Carlos Briceño, gerente general del Bancentro, reconoció que efectivamente la banca nacional está monitoreando el desarrollo de la crisis financiera y económica internacional. “Los bancos somos más exigentes (con los clientes) en la calidad de sus garantías y su capacidad de pago. Tenemos que ser más conservadores”, declaró ayer durante un encuentro con la prensa económica.
No obstante, Briceño sostuvo que siempre seguirán apoyando la producción nacional e instando a los productores a ser más eficientes en el manejo de sus unidades de producción.
En ese sentido, reiteró que para el próximo año Bancentro dispondrá de más de 120 millones de dólares para apoyar el financiamiento de la producción nacional.
Julio Cárdenas, director ejecutivo del Grupo Lafise Bancentro, aseguró que los productores tienen que centrarse en mejorar la productividad, por encima del incremento de las áreas de siembra.
Reiteró que mantienen sus expectativas de financiamiento para el próximo ciclo agrícola 2009-2010, que comienza oficialmente en mayo.
“Tenemos espacio para ver qué pasa y analizaremos las fuentes externas de financiamiento, entonces veremos lo que va a pasar en los próximos meses”, sostuvo Cárdenas.
PAÍS BAJO RIESGO
Aunque la economía de Nicaragua es pequeña, con un Producto Interno Bruto (PIB) de 5,726 millones de dólares, según cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN), está expuesta al azote de la crisis internacional.
Justo Montenegro, subgerente de Inteligencia de Mercado y Fondo Intermediarios, del Bancentro, confirmó que las afectaciones para el país se expresarán en una disminución de la actividad económica y una baja de las exportaciones, en especial por una caída de los precios de rubros como el café y la carne, por ejemplo.
También es de esperarse una disminución en el poder adquisitivo de la población nacional, como resultado de un aumento en la inflación nacional, que a octubre ascendió a 13.95 por ciento.