La organización ecologista Greenpeace pidió ayer prohibir en México la siembra de maíz transgénico para evitar la contaminación del maíz natural, y utilizó una mazorca gigante cubierta con un condón para expresar su idea de protección.
A tono con las discusiones en la XVII Conferencia Internacional del VIH-Sida, los activistas de Greenpeace manifestaron su protesta contra los transgénicos frente a la Secretaría de Agricultura y Ganadería en la capital mexicana.
El grupo aseguró que el grano mexicano sólo podrá protegerse de la contaminación con un sólido “régimen de protección especial al maíz” y criticaron a quienes apoyan la siembra experimental de maíz transgénico.
Greenpeace censuró también al presidente Felipe Calderón, quien pidió una alianza “amplia e incluyente” para que se siembre maíz transgénico.