- Con un volado de derecha, Larios mandó a la lona al retador nicaragüense
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Larios noqueando a “La Rata”
Tomado de La Jornada de Jalisco
Su regreso fue en grande. Pasaron nueve años para que volviera a pelear en su tierra natal, y Oscar “Chololo” Larios, a sus 32 años, demostró que sus mejores años todavía no terminan.
En un Auditorio Benito Juárez a un paso del lleno, en una de las mejores entradas para un combate de título mundial celebrado en esta ciudad, “Chololo” Larios ganó La Guerra en Zapopan, como se tituló a esta función, al noquear al nicaragüense Marlon “La Rata” Aguilar, quien sacó la bandera blanca en son de paz a los dos minutos 30 segundos del séptimo round para que Larios retuviera el título pluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) en su primera defensa.
El púgil zapopano con un volado de derecha a la mandíbula, mandó a la lona a Aguilar, de 24 años, cuya nuca rebotó en las cuerdas, en medio del grito “Chololo, Chololo, Chololo…”, que cimbró el auditorio, en el que se congregaron diputados, alcaldes, funcionarios y el medio boxístico de Guadalajara.
Larios cumplió su promesa de ganar por nocaut en su regreso, a pesar de que se lesionó su brazo izquierdo en el segundo episodio.
Después de que no hizo defensas de su primer título mundial en el peso supergallo en esta ciudad, el “Chololo” se sentía en deuda con este publico y sacó adelante la pelea al marcar únicamente con la izquierda y rematar con la derecha.
Sin importar el obstáculo en su camino y la complejidad de un rival joven, con grandes ambiciones, el jalisciense se fue al frente de las puntuaciones desde los primeros cuatro asaltos con 39 a 37 del juez A y 40 a 36 del B y C.
El grito de “México, México, México…”, incentivó a Larios, quien a partir del sexto episodio se decidió a ir por el nocaut ante “La Rata”, quien también se vio como un boxeador fajador, pero no con la misma garra.
El “Chololo” casi envió a la lona al nicaragüense en ese round, pero su adversario hizo un esfuerzo sobrehumano para mantenerse de pie, aunque sus ojos estaban fuera de órbita.
Marlon Aguilar aguantó, a pesar del upper de derecha que el zapopano conectó en su mandíbula al cierre del sexto asalto.
El séptimo fue mortal para el nicaragüense, quien no pudo más después que el campeón mundial le mostró otra vez la fuerza de su derecha.
El festejo estalló con la banda: “El que no la baile, el que no la baile, el mono de alambre, que chi…”, fue la canción que abrió y cerró la presentación de Oscar Larios en Zapopan después de nueve años de no pelear en esta ciudad.