La Comisión Europea anunció que propondrá utilizar hasta mil millones de euros (unos 1,570 millones de dólares) de fondos sobrantes de la Política Agrícola Común (PAC) para respaldar la producción agrícola de los países pobres más afectados por la crisis.
“La agricultura, en la ayuda al desarrollo, ha sido una prioridad secundaria desde hace más de 20 años. Debemos recuperar el tiempo perdido”, declaró la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, durante la conferencia ¿Quién va a alimentar al mundo?, organizada ayer jueves en Bruselas.
En ese marco, Fischer Boel indicó que propondrá junto con el comisario europeo de Desarrollo, Luis Michel, “un paquete para que los países en desarrollo importadores netos de alimentos puedan recibir dinero para semillas y abono, para mejorar su propia producción”.
Fischer Boel precisó que el paquete, que será presentado el próximo martes, estará financiado con fondos no utilizados de la PAC en 2008 y tal vez en 2009.
La comisaria no quiso detallar el monto de esos fondos, aunque una fuente europea indicó a la AFP que la suma se situaba “entre 750 y 1,000 millones de euros”.
GASTAR CON INTELIGENCIA
“Tenemos grandes expectativas si el dinero es gastado en forma inteligente”, agregó Fischer Boel, subrayando que para que esto tenga un verdadero impacto es necesario que los países concernidos se comprometan a desarrollar las infraestructuras y las redes de comunicación.
Como los saldos de la PAC se vuelcan habitualmente a los presupuestos nacionales de los 27, las propuestas de Bruselas corren el riesgo de encontrar una dura resistencia en los Estados miembros de la UE, ya reticentes a la idea de Fischer Boel cuando les fue mencionada por primera vez en mayo pasado.
“Es una idea nueva e importante que merece ser estudiada y debatida”, comentó el ministro francés de Agricultura, Michel Barnier, cuyo país preside la UE desde el martes.
“Desde el momento en que hacemos frente a una situación excepcional, es necesario, más allá de las palabras, respuestas también excepcionales”, agregó.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) subrayó el martes que 33 países importadores netos de alimentos sufrirían un aumento de su factura de 2,300 millones de dólares, o 0.5 por ciento de su Producto Interno Bruto desde enero del 2007.
De su lado, la Agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indicó que el mundo debe invertir 30 mil millones de dólares anuales hasta 2050 en la agricultura para hacer frente a la crisis alimentaria.