(FOTOS LA PRENSA/M. LORÍO)

“El Gobierno ha roto cualquier consenso”

“Para mí lo más grave, aparte de la corrupción que puedan tener algunos cuadros (del FSLN), es la partidización de cualquier decisión. Todo pasa por el partido, todo es el partido, es la política más contraria a lo que creo es el desarrollo del país”, declara la economista Roser Solá. Cita el caso del programa […]

  • “Para mí lo más grave, aparte de la corrupción que puedan tener algunos cuadros (del FSLN), es la partidización de cualquier decisión. Todo pasa por el partido, todo es el partido, es la política más contraria a lo que creo es el desarrollo del país”, declara la economista Roser Solá. Cita el caso del programa Hambre Cero, del que “los CPC son los dueños y señores”.
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Roser Solá llegó a Nicaragua por primera vez a mediados de los años ochenta, en el marco de un convenio de cooperación entre la Escuela de Negocios Esade, una de las más reconocidas del mundo, y la Universidad Centroamericana (UCA).

“Cuando venimos mi esposo y yo, teníamos el deseo de conocer y cooperar con la Revolución Sandinista. Yo vine totalmente motivada con la Revolución Sandinista. Ahora estoy muy desencantada con el sandinismo, muy desencantada. Aunque reconozco que dentro de lo que cabe con el sandinismo, es un partido más favorable a los pobres que los otros”, sostiene Solá.

“En este momento, para mí lo más grave, aparte de toda la corrupción que puedan tener algunos de los cuadros, es la partidización de cualquier actividad, todo pasa por el partido, todo es el partido, es la política mas contraria a lo que yo creo que es el desarrollo del país”, enfatiza.

La economista española también fustiga a la empresa privada nicaragüense y extranjera, porque considera que deben invertir más recursos en sectores claves para el desarrollo.

“Nicaragua tiene capacidad de crecer más, lo que falta es que la inversión se dé donde debe producir. Ha habido un direccionamiento de la inversión extranjera y local hacia los sectores que menos quebraderos de cabeza dan, porque invertir en el sector productivo, invertir en la agroindustria y la agricultura ¡es complicado!”, admite.

Dice que “hay que estar al frente de la empresa, hay que innovar constantemente, hay que reinvertir”.

“Creo que esto que llamamos la reinversión es lo que muchos pequeños empresarios tampoco hacen. Cuando ven unos cuantos reales (utilidades) se los gastan olímpicamente y no reeinvierten en la propia empresa. Entonces, pequeñas y medianas empresas que han podido avanzar se quedan truncadas en su avance porque no hay esta mentalidad de reinvertir”, comentó.

A la Asamblea Nacional y al Poder Judicial les cuestiona por no asumir su papel para trabajar igualmente por el desarrollo de país.

Solá dejará Nicaragua en junio próximo, pero promete seguir trabajando por el país a través de pasantías que harán estudiantes del Esade en universidades de Nicaragua, El Salvador y Guatemala.

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Roser Solá, doctora en Historia Económica por la Universidad de Barcelona y catedrática de la Universidad Centroamericana (UCA), es directa al cuestionar algunas de las decisiones empujadas por la administración del Presidente Daniel Ortega, muchas de las cuales, subraya, son politizadas y sin el consenso que requieren para llevarlas a cabo y lograr efectos positivos en el desarrollo del país.

Solá, quien hoy lanzará su nuevo libro: Estructura Económica de Nicaragua y su contexto mundial y centroamericano, en el Auditorio Xavier Gorostiaga, de la UCA, donde ha ejercido la docencia en los últimos siete años, destaca el potencial que el país tiene en todas las áreas, en especial en la agricultura. Se suma a quienes creen que el alza de los alimentos es, en efecto, una oportunidad para Nicaragua.

“¿Quién decide el rumbo y el futuro del país?, ¿sólo Daniel Ortega o su élite, o el país que somos todos? La representación del país está en la Asamblea, más o menos. Da la impresión que el consenso mínimo no lo vamos a tener”, advierte Solá.

En su nuevo libro usted concluye que las dos grandes bases de la economía nicaragüense, o factores de producción, son los recursos naturales y la población. Estos recursos siempre los hemos tenido. ¿Qué se debe hacer para aprovecharlos al máximo?

Nicaragua tiene abundantes recursos naturales pero mal aprovechados y en proceso de recesión; población pobre en una proporción bastante desnutrida y analfabeta, buscando fuera del país unas condiciones de vida que no se encuentran aquí mismo. Nicaragua es un país con un gran peso agropecuario, pero dicho sector es poco productivo y no modernizado. Nicaragua posee la mayor riqueza forestal del istmo, pero es la más desaprovechada. Nicaragua tiene una industria manufacturera dominada por la agroindustria y la maquila; es el único país del istmo sin una carretera que una al Pacífico y al Caribe, sin un puerto de aguas profundas en este mar. Nicaragua ha aumentando el crecimiento en las telecomunicaciones gracias a la telefonía móvil, pero tiene un acceso a la internet de los más bajos de Latinoamérica. La energía eléctrica es la gran asignatura pendiente, ya que el 80 por ciento de la generación eléctrica depende de los hidrocarburos. Comercialmente hablando, Nicaragua es un país abierto al exterior y, por lo tanto, muy dependiente de lo que suceda fuera del país, y con una grave brecha comercial (diferencia entre lo que exporta y lo que importa) que soluciona con inversión extranjera, donativos, préstamos y remesas familiares. Entre tanto, el turismo ha pasado a ser en pocos años el primer generador de divisas del país.

¿Tenemos una riqueza en áreas como el campo que, con esta alza de los alimentos, podemos potenciar desde diferentes flancos?

La reflexión personal es que Nicaragua es agrícola y la transformación de esta agricultura es la que nos puede dar el desarrollo, porque hay riqueza en el campo, la riqueza está en el campo, hay tierras y hay posibilidades; pero en esta misma agricultura, tal como la tenemos ahora, están las raíces de nuestra pobreza y nuestra desnutrición, porque es una agricultura poco productiva. Por ejemplo, a todos los desmovilizados de la Resistencia, a los de la reforma agraria, les dieron tierras pero no les dieron financiamiento, tecnología ni insumos. Los productores producen con una productividad bajísima y son los pobres de Nicaragua. Entonces, en donde puede estar la riqueza está la gran pobreza de Nicaragua, porque no ha habido inversión en la agricultura. El capital nicaragüense ha invertido en servicios, hoteles, bancas, en centros comerciales, y la inversión extranjera ha invertido en estos sectores también y no ha invertido en la agricultura y la industria. Ahora todos estamos gritando por la cuestión alimentaria, los altos precios, pero nos estamos dando cuenta que Nicaragua realmente debería aprovechar esta potencia que tiene.

¿Ve al Gobierno y a la empresa privada trabajando para hacer cambiar eso, para aprovechar este potencial?

Hay un desafío que es el riesgo país, que va unido a la cuestión política y a la confianza que hay en el país para invertir o no invertir, junto con otra cosa que otros países lo han conseguido, como el ejemplo Irlanda, donde ha habido un consenso nacional. En Nicaragua parece que es difícil conseguir el consenso y mientras no haya ese consenso es imposible avanzar. Los países que llegaron a la conclusión que, olvidándose de partidos políticos y de programas de un gobierno y de otro, si el país no se ponía un camino a seguir por años, el país no saldría adelante.

En estos países donde lograron un consenso, empezaron a ejecutar acciones concretas. ¿Aquí por dónde debemos entrarle?

Uno de los grandes problemas es que no tenemos educación. Me contaba un profesor de aquí (de la UCA) que habían hecho unas capacitaciones por la zona de Somoto. ¿Qué fue lo que ocurrió? Los campesinos, a quienes les iban a enseñar una tecnología determinada, llegan a la capacitación, eran dos a tres días. Llegan al primer día y los campesinos no saben firmar, hay una lista y ellos no saben firmar, no está previsto lo del dedo (poner la huella digital), por lo tanto es como si no estuvieran. Cuando se reúnen por grupos, los campesinos no pueden leer las estadísticas, los campesinos no pueden comentar. Entonces, ¿qué tecnología le vamos a dar a una gente que ni siquiera puede leer? Entonces, estos países que avanzaron en lograr un consenso nacional dijeron que la educación está por delante, la inversión debe ser en tal sector, viene la inversión y la confianza en el país. Esto supuso confianza en el país, supuso que el Gobierno, los sindicatos y los empresarios, aprobaran un camino por donde debía ir el país. Y si esto no se hace en Nicaragua… si ahora por ejemplo… es verdad que ahora el Gobierno está empeñado en los programas Hambre Cero y en el Usura Cero, pero, ¿quién está a favor de esto? Es un sector del país, no es todo el país; mientras no sea todo el país es casi un imposible que se avance por este camino.

¿Además de esta falta de consenso para empujar estos programas, cree que sean efectivos?

Veo que hay una voluntad real de acercarse al pueblo y de acabar con la miseria y la pobreza, pero la metodología y los procedimientos no sé si son exactamente los más adecuados, sobre todo porque el Gobierno ha roto cualquier consenso que hubieran logrado; se olvidan de los demás, o estás conmigo o contra mí. Entonces, por lo que abogo más es por el consenso y me da la impresión que de entrada lo han roto. Parezco disco rayado, pero insisto en esto del consenso nacional. Veo que si no hay este consenso y en este Gobierno (la administración del Presidente Daniel Ortega) me parece que no ayuda. No digo que en la época (del ex presidente Enrique) Bolaños lo hubiera, tampoco lo hubo con (el presidente Arnoldo) Alemán; con doña Violeta (Barrios de Chamorro) tampoco lo hubo, en ese tiempo los sandinistas también le hicieron a ella la vida imposible desde las bases.

¿Por el contrario, entonces, usted afirma que las cosas se han empeorado en este Gobierno?

Sí, hablan del riesgo país que es importante. Creo que con Daniel Ortega se ha incrementado, sobre todo porque en sus discursos oficiales muchas veces mas bien, en lugar de dar confianza a la gente, le da mucho miedo; el alineamiento con (el Presidente de Venezuela Hugo) Chávez tan directo, con Fidel Castro (ex presidente de Cuba), da la impresión de un bloque que ahuyenta la inversión privada. Y mire que el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) tuvo, creo, una cierta confianza con Ortega, pero creo que la van perdiendo.

Retomando lo del programa Hambre Cero, ¿cree que tendrá algún impacto?

Yo estuve con Orlando Núñez (asesor presidencial para temas alimentarios) cuando presentó el programa (a inicios del 2007). En aquel momento hablaban de la cooperación de todos los organismos no gubernamentales y, por lo tanto, de todos los que trabajaban con gente en el campo. Después ,¿qué le pasó al Hambre Cero? Desaparecieron todos los ONG, los excluyeron. Quedó en manos… Ellos dicen que no, pero a mí me parece que realmente los CPC (Consejos del Poder Ciudadano) son los dueños y señores, o al menos el Partido Sandinista. Es verdad que no únicamente ayudan a los sandinistas, eso es verdad, hay que reconocerlo, pero me parece que le falta el aporte de estas otras instituciones que llevan años y años trabajando con la gente en muchos lugares del campo, me parece que perdieron una cooperación y una colaboración que hubiera sido muy, pero muy importante.

¿A como se maneja este programa, tendrá algún impacto?

Creo que el Hambre Cero es asistencialista, tal como se plantea en este momento. Soluciona a aquellas familias, si se lo sabe llevar bien, su problema de hambre y de sobrevivencia. Pero que crezca y se multiplique, como para que sea una pequeña empresa agraria y sea lo que nos va a dar un aumento de la productividad y de tecnología, no lo veo.

Nicaragua ha tenido crecimiento económico en los últimos años. ¿A dónde vamos, con oportunidades en el agro y falta de consenso?

Esto hay que decirlo. Yo no soy bolañista en absoluto, pero si uno agarra las estadísticas de la época Bolaños todo iba para adelante. La industria para adelante, la agricultura para adelante, la ganadería para adelante, la pesca para adelante, la minería para adelante. O sea, ha habido un crecimiento. La impresión que yo tengo es que desde los años 90 para acá, Nicaragua ha ido encontrando un camino de consolidación económica, lento pero de consolidación económica, con unos desequilibrios.

¿Y para este año cuáles son sus proyecciones?

Veo una inflación galopante que podría superar el 20 por ciento y un crecimiento de la economía por debajo del tres por ciento; es grave, pero así es.

Economía

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