- Marca histórica de aficionados en Los Ángeles
Tomado de La Opinón/ Los Ángeles
Todo apuntaba para una gran tarde-noche… y al final, lo fue; el legendario Memorial Coliseo, que fue sede de dos Juegos Olímpicos (1930 y 1984) dio cabida el sábado a 115,300 almas para un juego digno de su rica historia.
Los Dodgers iniciaron los festejos de sus 50 años de vida en Los Ángeles enfrentándose a los campeones de la Serie Mundial, los Medias Rojas de Boston.
Y esos 115,300 aficionados hicieron su parte en esta historia al imponer un récord para las Grandes Ligas, borrando la marca de los 104 mil aficionados que asistieron a un partido de beisbol en los Juegos Olímpicos de Melbourne, entre Australia y un combinado de Estados Unidos el 1 de diciembre de 1956.
El sábado, a primera vista, las calles aledañas al Coliseo pintaban un panorama de tranquilidad paulatina.
Pero más adelante, ya en las plazoletas del vetusto y legendario inmueble, salía al paso una avalancha incontenible de gente, perturbando una calma engañosa.
Era la 1:30 p.m. y el juego iniciaba a las 7:10 p.m., pero dicho evento traía consigo los ribetes de la máxima justa del beisbol de Grandes Ligas: la Serie Mundial.
Como si se tratara de una Serie Mundial, un Súper Bowl, o una final entre la USC y UCLA, las clásicas tertulias familiares, adornadas con los tradicionales asados y cervezas, inundaron los predios de la que fue la casa temporal de los Dodgers (1959-1961).
Adentro, en el monumental coloso, no era para menos el jolgorio, niños pidiendo autógrafos a sus ídolos, papás enseñando a sus hijos a entender un poco más el juego y los peloteros dispuestos a brindar su mejor juego para la afición al Rey de los Deportes.
Don Drysdale, junto con los zurdos Johnny Podres y Sandy Koufax, acumularon un total de 82 triunfos y Wally Moon, otro legendario de los Dodgers que escribieron su propia historia en el Coliseo, habló de su famoso jonrón que fue bautizado como el “Moon Shot”.
Y así, en una noche llena de recuerdo y una alegre fanaticada, Moon hizo el primer lanzamiento… y empezó el juego.