(LA PRENSA/M. LORÍO)

Jaime Wu, embajador de Taiwán en Nicaragua: “Creo que la tensión con China va a disminuir”

El embajador taiwanés confirma que su país continuará la amistad y la cooperación con Nicaragua con el nuevo Presidente, recién elegido. Y la relación informal con China será quizá más distendida, puesto que el ganador quiere dialogar con Pekín, pero no piensa someter a la isla a su control, ni tampoco busca proclamar la independencia […]

  • El embajador taiwanés confirma que su país continuará la amistad y la cooperación con Nicaragua con el nuevo Presidente, recién elegido. Y la relación informal con China será quizá más distendida, puesto que el ganador quiere dialogar con Pekín, pero no piensa someter a la isla a su control, ni tampoco busca proclamar la independencia
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    Taiwán mantendrá la cooperación, los proyectos de ayuda y las promesas a sus aliados, aseguró el Presidente electo de la nación asiática, Ma Ying-jeou, líder del partido nacionalista Kuomintang.

    A solicitud del futuro gobernante, el saliente Ministro de Relaciones Exteriores taiwanés, James Huang, hizo esas afirmaciones el miércoles en Taipei, según reportan las agencias de prensa. Esa información la confirmó ayer en Managua el Embajador de Taipei, Jaime Wu.

    Sin embargo, Ma había advertido el domingo, un día después de su victoria arrolladora, que no habrá vuelta a la polémica “diplomacia del dólar”, que propició actos de corrupción de dignatarios en Nicaragua, con Arnoldo Alemán; en Guatemala, con Alfonso Portillo; o en Panamá, con Mireya Moscoso.

    “Continuaremos la ayuda a los países del Tercer Mundo, en especial a nuestros aliados diplomáticos, con proyectos que los ayuden, pero no utilizaremos la diplomacia de la chequera para beneficios de individuos o grupos particulares”, dijo Ma, en conferencia de prensa, citado por la agencia EFE.

    El carismático ex Alcalde de Taipei aclaró que no sólo dará importancia a la política exterior sino también a mejorar los lazos con China, ya que sin ello es muy difícil que la isla disponga de margen de maniobra internacional.

    Ma Ying-jeou sustituirá en mayo a Chen Shui-bian, del Partido Democrático Progresista. Chen visitó Nicaragua el año pasado, en dos ocasiones.

    El embajador Wu estima que entre la isla y Pekín habrá menos tensiones. LA PRENSA conversó con él sobre éste y otros temas.

    ¿La victoria del candidato del Kuomintang traerá cambios significativos en la política exterior de su país o no?

    Por ejemplo, la política exterior que se refiere a China Continental, eso sí, creo yo, va a tener modificaciones. Pero la política exterior con los países amigos, con los que tenemos relaciones exteriores, yo creo que eso no va a tener cambios.

    Los principios fundamentales serán los mismos.

    Así es.

    Y en cuanto a China, ¿cuál será ahora el principal objetivo que va a guiar la relación? Aunque, claro, no hay relaciones oficiales.

    Ese es el origen del problema entre China y Taiwán. Creo que la diferencia fundamental entre el Kuomintang (KMT) y el partido gobernante ahora, es que el KMT reconoce (el principio de) “una China”, pero insiste en que esa China es la República de China. China Popular podrá interpretarlo como China Popular (la única China). Existe ese consenso de “una China” pero con conceptos diferentes.

    Se usan las mismas palabras pero con contenidos diferentes.

    Contrarios, sí. Muy flexible cada uno lo interpreta.

    ¿Entonces puede esperarse una mejoría, o que disminuyan las tensiones en el Estrecho de Formosa?

    Creo que la tensión va a disminuir con el gobierno del Kuomintang. Pero en lo que se refiere al comercio bilateral entre Taiwán y China, eso sí va a tener más intercambios, más apertura.

    ¿Sabe usted a cuánto asciende el comercio bilateral?

    Las inversiones taiwanesas (en China), según datos oficiales del año pasado, son casi 50 mil millones de dólares. Son inversiones privadas. Y el comercio exterior llegó el año pasado al récord de 100 mil millones de dólares.

    ¿Taiwán congela por ahora su objetivo de buscar una independencia total?

    Yo quisiera decir mejor: esta vez el Kuomintang ganó abrumadoramente con el 58.45 por ciento; con todos los votos son 13 millones de votos, pero el partido gobernante ganó 41.5 por ciento, también es un porcentaje alto.

    Ahora en Taiwán todavía no hay un consenso, pero el partido Kuomintang, como política, va a dejar a un lado ese tema por el momento. Quiere enfocar su esfuerzo en el desarrollo económico.

    ¿Pero seguirán buscando la membresía en organizaciones internacionales como la ONU o la Organización Mundial de la Salud?

    La meta es esa, en eso sí hay un consenso en Taiwán. Todo el pueblo tiene ese consenso para entrar en las organizaciones internacionales. En lo que todavía no hay un consenso es con qué nombre entrar en la ONU o en la OMS, pero creo que el partido KMT hará esfuerzos; sobre todo la OMS es, yo creo, la más importante para proteger los derechos sanitarios y de la salud del pueblo de Taiwán.

    Y también (son importantes para nosotros) las organizaciones como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial; eso también ayuda al desarrollo económico y financiero de Taiwán.

    (En esto) hay dos temas: el ingreso a la ONU con el nombre de Taiwán o el reingreso a la ONU con el nombre de República de China. Son representados por dos diferentes partidos. (El embajador habla aquí de dos referendos que acompañaron las elecciones presidenciales del 22 de marzo pasado).

    El primero que ganó como 94 por ciento de los votos de la población que votó (en los referendos), y el segundo tema como 87 por ciento a favor. Pero según el reglamento, la precondición es que debe tener la mayoría de la población electoral que participa en ese referendo y no llegó a 50 por ciento (la participación).

    Entonces los referendos sobre esos temas no fueron vinculantes.

    No es vinculante.

    ¿Y la relación con Estados Unidos, cómo queda? Porque ellos reconocen a Pekín, pero tienen grandes lazos comerciales con Taiwán.

    Nuestra relación con EE.UU. será mejor. Porque le gusta más la política del Kuomintang.

    O sea el status quo: Taiwán de hecho no es parte de China, pero tampoco no es formalmente reconocido como un país aparte por EE.UU. y otras potencias.

    Así es. Por eso creo que la relación con EE.UU. será mejor, porque (el presidente George W.) Bush, el mismo día de su elección, unas horas después, felicitó al presidente electo Ma Ying-jeou.

    Es un reconocimiento de hecho.

    Claro.

    ¿No hay temor en su país de que en un momento Washington sacrifique a Taiwán por el bien de sus intereses y su relación de superpotencia con otra potencia como China?

    Eso es una cosa de país soberano (…). Los políticos tienen que tomar en cuenta varios factores.

    En Taiwán sabemos que no podemos depender de ningún país extranjero. Tenemos que tener confianza en nuestras fuerzas para defender Taiwán.

    ¿Con este cambio de gobierno se aleja el fantasma de una salida armada al conflicto, de que Pekín busque reincorporar a Taiwán por la fuerza?

    Ninguna parte, tanto de Taiwán como de Estados Unidos quiere que haya en el Estrecho de Taiwán conflicto, una guerra. Sobre todo la gente de Taiwán quiere tener buena vida, desarrollar la economía, es lo primero. Creo que China sabe que la gente de Taiwán no quiere guerra.

    Con respecto a Centroamérica, ¿la política de su país continúa igual?

    Claro, eso sí. Nuestras relaciones siempre se profundizan cada día más.

    Tenemos muchas dificultades en la comunidad internacional, ahora tenemos 23 países con los que tenemos relaciones diplomáticas. Necesitamos muchos amigos.

    Para nosotros, por ejemplo, en el caso de Nicaragua, es uno de los más importantes de los 23. Lo apreciamos mucho. Dedicamos muchos esfuerzos para mejorar los lazos de amistad con los países con que tenemos relaciones diplomáticas, pero también apreciamos mucho al pueblo y al Gobierno de Nicaragua.

    ¿Ya la Cancillería de Nicaragua congratuló al Presidente electo?

    Ayer (martes) estuvimos con el canciller (Samuel) Santos (que nos pidió felicitar al futuro gobernante).

    Quisiera recalcar que tenemos cuatro elecciones presidenciales directas desde 1996. Nuestra historia de democracia directa es más corta que la de ustedes.

    Este proceso electoral fue el más tranquilo, el más pacífico, y después de las elecciones, todo fue normal.

    Durante la campaña yo estuve en Taiwán, el mes pasado uno sentía el calor de las campañas. Y el día después de las elecciones, todo normal, no como las veces anteriores, cuando hubo protestas, disturbios.

    Creo que con el gobierno del Partido Democrático Progresista (llegado al poder en 2000), la democracia se ha fortalecido y ha llegado a una madurez.

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