- Ahora en el poder, Ortega plantea más de lo mismo
“El principio constitucional de soberanía nacional, el cual incluye el derecho de los nicaragüenses de tomar y asumir sus propias decisiones sin ningún tipo de presiones, amenazas ni chantajes, es absolutamente indeclinable e irrenunciable”, aseveró Daniel Ortega en el 2003, cuando denunció la injerencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) en la política económica nacional.
Hoy el FMI está revisando el cumplimiento del programa económico del gobierno que preside Daniel Ortega, cuyo contenido estuvo definido por los lineamientos del organismo financiero internacional.
“No es lo mismo estar en la oposición que estar en el Gobierno”, comentó ayer el economista Néstor Avendaño.
En este sentido afirmó que el FMI mantiene su posición en cuanto a los asuntos de política interna, como la no aprobación de la ley contra el fraude eléctrico, la revisión de la situación actuarial del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y que se fortalezca la autonomía del Banco Central de Nicaragua (BCN).
“Están hablando como que si ellos fueran los dueños de Nicaragua, los que vienen a decidir cómo funcionará el país, con una falta de respeto total para la soberanía nacional”, dijo en el 2003 el ahora presidente Daniel Ortega.
El ex Ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo, señaló que la izquierda nicaragüense no plantea ninguna alternativa al FMI.
“Siempre he creído que en ese sentido el presidente Ortega (y su partido) siempre han criticado, pero nunca han dicho qué proponen y ahora que están en el poder les toca proponer, ¿y qué propone? Más de lo mismo”, dijo Lacayo.
El presidente del Banco Central, Antenor Rosales, reveló esta semana las metas económicas del Gobierno, como el crecimiento de 4.5 por ciento y la inflación de ocho por ciento para el 2008.
El diputado liberal Francisco Aguirre dijo que es casi imposible lograr esas metas este año.
La misión del FMI, que se encuentra en el país, estará revisando el programa económico todavía la próxima semana.