A relanzar el baloncesto

[email protected] Todavía no termino de entender por qué a estas alturas todavía estoy jugando baloncesto con los mejores jugadores nacionales del momento. Esta no es una pregunta tonta o simplista, que a estas alturas me hago, sino que es una preocupación muy seria. En 1998 dejé de jugar en la liga superior de baloncesto, es […]

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Todavía no termino de entender por qué a estas alturas todavía estoy jugando baloncesto con los mejores jugadores nacionales del momento. Esta no es una pregunta tonta o simplista, que a estas alturas me hago, sino que es una preocupación muy seria. En 1998 dejé de jugar en la liga superior de baloncesto, es decir la primera división.

Entonces decidí ir a jugar a la liga del parque, que en ese entonces era una liga muy modesta, una liga recreativa. Pero a la vuelta de unos meses se convirtió en una liga fuerte en la que participaban, igual que hoy, los mejores jugadores del país. Allí se acabaron mis intenciones de un retiro feliz, suave y recreativo.

Ahora juego en una liga, un poco más fuerte que la del parque en sus comienzos, pero que también ya es, otra vez, una liga que puede considerarse de primera división por el nivel de los jugadores. Adivinen quiénes juegan. Todos.

Pero eso no es lo más preocupante, sino que los mismos jugadores que juegan allí son los mismos de la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB), de la liga de la Federación Nacional de Baloncesto (Fenibal), en la liga del parque, en una liga de la Alcaldía y en otras ligas no sólo de Managua sino hasta de los departamentos. En todas andan jugando. Y a ese punto quiero llegar.

Cómo vamos a lograr la competitividad si nos encontramos con jugadores que en medio de un juego están más atormentados porque tienen que ir a jugar a otra liga, que por el juego mismo.

Además acaban de terminar de otro juego, de una cancha con características diferentes, y después se preguntan, y esa sí es una pregunta tonta, por qué fallan tanto en esa cancha si en la otra “las metían todas”.

Pero al hacer una encuesta rápida entre estos jugadores uno se da cuenta de algo simple, ninguno le dedica tiempo a entrenar. De forma que al ver cómo se juega el baloncesto actualmente, encontramos una enorme pobreza.

No soy del criterio de vivir del pasado y repetir como Jorge Manrique: “Todo tiempo pasado fue mejor”. Pero sí, me molesta ver tanto talento desperdiciado y desgastado “por unos cuantos córdobas más” por cada juego en una liga diferente.

No he escuchado ni a la federación, ni a la ACB decir nada de esto. En medio de sus diferencias deberían hacer escuchar sus voces en contra de esto.

Ningún jugador de alto rendimiento tiene que andar desgastándose de esa forma, ni exponiéndose a lesiones. El éxito del baloncesto en el pasado fue precisamente su competitividad, todos querían llegar a la primera división y había un esfuerzo concentrado hacia esa dirección.

No imagino a Cliffor Scot, o Sammy Lambert jugando en todas las ligas del país. Había una sola liga de primera división y sus jugadores no podían jugar en otro lado. Tenían que dar su mejor esfuerzo.

Se comprende que yo o que todos los veteranos de este deporte juguemos en cualquiera de estas ligas, al final de cuentas tenemos que divertirnos también, y por eso no estoy de acuerdo con que jugadores de alto nivel jueguen en tantas ligas, aunque todas sean reconocidas por la federación, y además al mismo tiempo. Eso explica el por qué hay un bajo nivel tanto colectivo como individual.

Pero esta crisis también tiene un lado positivo, y es que puede dar lugar a un relanzamiento del baloncesto para abrirse paso y convertirse en deporte de consideración como lo fue en los años setenta o en los noventa.

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