Cinco, cuatro, tres, repetía la gente y al llegar a uno, todo fue como mágico. El Árbol Navideño de Coca Cola empezó a iluminarse poco a poco y el espíritu navideño se fue apoderando de la gente. La alegría, siguió con los juegos pirotécnicos, los que lograron exclamaciones de asombro entre los asistentes.
El árbol se encuentra en la rotonda Jean Paul Genie y es el más grande que se ha levantado en la capital.
La actividad inició a eso de las 6:30 p.m. del domingo recién pasado. Las personas caminaron hasta la rotonda para ser parte del acontecimiento.
Este año los organizadores del evento pidieron a los asistentes su sonrisa y gestos de alegría, los cuales serán el principal adorno del árbol.
El personaje infaltable fue Santa Claus, a quien le costó abrirse paso entre las personas que abarrotaban el escenario principal, muchos niños y niñas querían tocar al legendario personaje.
La chispa artística la puso el Ballet Navideño Tropigala, quienes deleitaron a los asistentes con diferentes bailes propios de la época.
La encendida del árbol es una tradición que se viene repitiendo desde hace varios años.