- Para evitar degradación
CORRESPONSAL/BOACO
Reconocer los principales problemas en la cuenca, determinar las causas y efectos de la degradación y buscar posibles alternativas de solución, son los objetivos del estudio de la cuenca del embalse de Las Canoas, que actualmente realiza la Universidad Nacional Agraria (UNA).
El agrónomo, Gerardo Murillo Malespín, quien realiza sus estudios de doctorado en esa cuenca, dijo que este es un esfuerzo de la Universidad Nacional Agraria con el propósito de comenzar a generar información básica desde el punto de vista hidrológico y de erosión, para el manejo de la cuenca alta y media del Malacatoya.
Destacó Murillo, que la Asociación para la promoción y el desarrollo Integral comunitario (Asprodic), solicitó a la UNA hacer una exposición sobre los conceptos básicos del manejo de suelos y enfoque de manejo de cuenca, como unidad de gestión para la producción óptima y sostenible de los recursos que están dentro de la cuenca, con el fin de sensibilizar a los diferentes actores y autoridades locales.
“La cuenca como unidad hidrológica no solamente hay que verla desde el punto de vista del recurso suelo, forestal y la producción de agua, sino también desde el uso del hombre en el manejo de los recursos”, apuntó el catedrático.
Expresó que en la medida que los escurrimientos superficiales lleven sedimento en suspensión, probablemente el lecho del embalse se va a ir disminuyendo y en un futuro la capacidad de almacenamiento, se verá reducida provocando problemas de deficiencias de agua en las áreas productivas de las partes bajas.
COSECHA DE AGUA UNA PRIORIDAD
“Creemos que esto debe ser un mecanismo de alarma para las comunidades de Teustepe, Santa Lucía, Boaco y San José, en cómo buscar alternativas de retener el agua, almacenarla en los acuíferos superficiales a través de técnicas de conservación y cosechas de agua, para que estas se puedan infiltrar hacia las aguas subterráneas. Eso debe ser una prioridad y un tema de discusión en los medios que tengan los alcaldes y buscar una solución con todas las comunidades”, sugirió Murillo.
Expuso que la cantidad de agua que se ha precipitado en la cuenca de las Canoas, con una extensión de 842 kilómetros cuadrados, es abundante, sin embargo, el problema es que no existen técnicas apropiadas para retener el agua el mayor tiempo posible sobre la superficie, para que el agua pueda infiltrar a capas inferiores en el suelo. Si eso se lograra hacer en un futuro, probablemente Boaco no tendría problemas de agua, explicó.
Otro problema que debe ser solucionado de manera conjunta entre las Alcaldías, Policía y Ministerio de Salud, es prevenir la contaminación, “evitando que los desechos sólidos caigan al río Fonseca y de esa manera poder tener en el reservorio de las Canoas, aguas de mayor calidad”. El catedrático recomendó una campaña de reforestación.