(LA PRENSA/AMERICA ECONOMIA/R. DIAZ.C)

DIVINO TESORO

Los grandes grupos se pelean el negocio de los fondos de pensiones en América Latina, que crecerían a un ritmo de entre 15 y 20 por ciento anual [doap_box title=»El otro gigante» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La gran incógnita es Brasil, donde aún reina el sistema estatal, y los bancos y otros privados administran carteras cerradas, principalmente […]

  • Los grandes grupos se pelean el negocio de los fondos de pensiones en América Latina, que crecerían a un ritmo de entre 15 y 20 por ciento anual
[doap_box title=»El otro gigante» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

La gran incógnita es Brasil, donde aún reina el sistema estatal, y los bancos y otros privados administran carteras cerradas, principalmente de grandes empresas, que complementan el beneficio estatal y cuyos fondos se mezclan con los de seguros de vida y otros productos.

Paulo Mentes, ex presidente de la Asociación Brasileña de las Entidades Cerradas de Previsión Complementaria (Abrapp) y socio de Assistants, consultora del rubro, dice que el patrimonio de los fondos cerrados es cerca de cuatro veces mayor que el de la previsión abierta. Pero crecen más lentamente. “Las empresas están migrando a los fondos abiertos porque ya tienen gran responsabilidad corporativa, optan por más libertad y por no comprometer a su empresa en un nuevo negocio”, afirma.

Sin embargo, no cree que se llegue a un sistema como el chileno. “Es una posibilidad nula. Aquí hay una fuerte conciencia de que la base inactiva debe ser atendida por el Estado”, dice. Y está de acuerdo. “Sólo hay que ver que en Chile no consiguen una adhesión mayor del 72 por ciento”, afirma. Para el especialista, lo importante del modelo brasileño sería reducir el límite máximo de garantía del Estado, desde los actuales seis salarios mínimos a sólo tres, para dar un impulso al desarrollo privado.

Y los actores están al acecho. ING tiene una participación de 49 por ciento en Sudamérica, la aseguradora no bancaria más grande del país. “Lo que estamos tratando de hacer es impulsar un crecimiento más fuerte en vida y pensiones”, dice Muriel.

BBVA puede tener poca presencia en Brasil, pero mira incluso a los países de Oriente. “Hay muchos países cuyos sistemas de seguridad social están por configurarse. Y los estamos siguiendo”, dice Vidal. ¿Ejemplos?: China, Europa del Este, India o Pakistán.

Pero antes de salir de casa hay que atender los problemas locales, entre ellos, las bajas coberturas de los sistemas y la falta de competencia, que hoy implica costos innecesarios.

En contraste con las perspectivas de las administradoras, el jefe de la unidad de estudios de desarrollo de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), Daniel Titelman, asegura que la informalidad no está decreciendo en la región, algo que no debería cambiar en el futuro cercano debido a los problemas del mercado del trabajo.

“En los 90 el porcentaje de la fuerza laboral cubierto por el sistema público y privado en Argentina era del 50 por ciento y en Chile era del 64 por ciento, hoy son el 21 y el 57 por ciento, respectivamente”, dice. “La formalización del mercado laboral es más lenta de lo que uno quisiera”.

Con Solange Monteiro[/doap_box]

Economía

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí