- El 11 de agosto de este año , la doctora Marcela Mejía se convirtió en la primera mujer en la silla presidencial de la Federación Nicaragüense de Baloncesto (Fenibal). Abierta a trabajar en conjunto por el desarrollo de este deporte, su objetivo central es apoyar el baloncesto en todas sus categorías y llevarlo a su máxima expresión competitiva nacional e internacional
Marcela Mejía, presidenta de la federación de baloncesto
Desde la infancia, Marcela Mejía siempre escuchaba la voz alentadora de su padre José Andrés Mejía, diciéndole : hija, deberás triunfar en lo que hacés, jamás dejés que te hagan daño, siempre caminá con paso fuerte hacia adelante.
Mejía fue criada para ser fuerte y destacarse en lo que hacía, desde los estudios hasta el deporte. Su padre era futbolista y le inculcó esa pasión deportiva a temprana edad .
“Apenas tenía seis años cuando comencé a practicar deportes. Jugué futbol, voleibol, practiqué ballet, casi todo para que al final me decidiera por el baloncesto”, comenta Mejía.
Sus padres fueron los pilares centrales en su formación hasta que fallecieron cuando Mejía tenía 17 años .
“Me tocó criar a mis hermanos, trabajar y estudiar al mismo tiempo, fueron tiempos difíciles”, expresa.
Sin embargo, su fortaleza la ayudó a superar este lamentable hecho y se dedicó a apoyar en el baloncesto desde en comité ejecutivo de Federación Nicaragüense de Baloncesto (Fenibal), primeramente como asesora legal hasta ocupar hace dos meses la presidencia de esta federación.
LA PRENSA, conversó con Mejía para conocer sobre su vida y el camino que la involucró en el baloncesto llevándola hasta el máximo cargo de la Fenibal.
¿Desde cuándo se dio cuenta que su vida estaba destinada al baloncesto?
Desde los 12 años lo practico. En una ocasión estaba jugando voleibol y se acercó René Quintana y me dijo que probara con el baloncesto, lo intenté y así fue como se convirtió en parte de mi vida .
¿Su padre fue elemental para su motivación?
Claro, él fue una persona que siempre me apoyó . Mi padre era un diplomático, viajaba mucho, pero siempre fue un gran respaldo en mi vida hasta que falleció.
¿Cómo superó esta situación?
Fue difícil, pero mis padres me criaron como si fuera la mayor, a ser fuerte. Crié a mis cuatro hermanos, estudié mi carrera de abogacía en la Universidad Centroamericana, trabajaba y con el recuerdo de mis padres , y salí adelante. Fue una de las razones por la que me alejé del deporte durante un tiempo.
Pero retornó al baloncesto a pesar de la edad
Sí, ahora tengo 37 años de edad y siento que tengo la energía de una veintiañera. Jugué con el equipo “Las Veteranas” y aún practico el baloncesto.
¿Y cómo llega a ser parte de la directiva de Fenibal?
En el 2000, el ingeniero Jorge Luis Ayestas me invitó primeramente a que los asesorara legalmente, pero luego me involucré en cosas que no me competían, para ayudar a la directiva, y poco a poco llegué a estar en los eventos deportivos y así en el 2003, me eligieron secretaria de la federación.
¿Le costó tener voz en una directiva de hombres?
Al principio fue horrible, sentía que no me escuchaban, pero cuando les dije que me retiraría ya la situación cambió, oyeron mis inquietudes y gracias a Dios me tomaron en cuenta. Hasta el día de hoy he procurado que todos participemos y que nadie se sienta excluido de las actividades de la federación.
En el 2007, la eligen presidenta de Fenibal ¿quién la propuso como candidata?
Fue Helio Montenegro, quien me propuso, pero la pensé mucho para aceptar por los problemas que enfrenta la federación y no sabía si tendría el tiempo con todo esto, pero al final acepté y ahora estoy aquí trabajando con las uñas.
SIN PRESUPUESTO
¿Dice esto por los problemas que Fenibal ha tenido con la ACB?
Debo decir que ellos no nos reconocen como la nueva directiva, y hasta el señor Marlon Torres, director del Instituto Nicaragüense de Deportes , quien también es el comisionado de la ACB, no nos han dado el presupuesto para realizar las actividades.
¿Porqué les niegan el presupuesto?
Porque sencillamente no reconocen la nueva directiva de la federación, dicen que fue elegida por minoría , pero tuve el respaldo de la mayoría el día de las elecciones (enseña el acta de las elecciones con las firmas de los presidentes departamentales). Lo que dicen me tiene sin cuidado ya hice los procedimientos legales y en los próximos días el Ministerio de Gobernación tiene que dar una respuesta, pero tengo la ley a mi favor y he probado que las elecciones fueron legales .
Si el ministerio no falla a favor de usted, ¿qué hará?
Es que no puede haber un fallo en contra nuestra, tenemos los papeles en orden, pero si el ministerio dice lo contrario, entonces no tengo problemas en retirarme, aunque sería injusto.
nada la detiene
¿Cree que la tratan de perjudicar?
No hay peor forma que enfrentar al enemigo que ignorándolo. Ellos creen que porque no me dan fondos, pararán el baloncesto y están equivocados. Hasta el momento he llevado a las selecciones fuera del país, he organizado torneos nacionales, promocionado el baloncesto en los departamentos. No me van a detener, mi misión con o sin fondos será fomentar el baloncesto en todo el país.
¿Cómo ha hecho para realizar estos eventos deportivos sin los fondos?
He pedido patrocinio a las empresas privadas, he sacado dinero de mi bolsa, en ocasiones algunas de las jugadoras aportan un poco, pero así vamos adelante. Me parece que no es justo dejar caer lo que se ha conseguido porque no nos quieren dar el dinero que por ley nos deben de otorgar, eso dice la Ley del Deporte, pero mientras, seguiré trabajando con las uñas para cumplir con mis obligaciones como presidenta de la federación.
¿Cuál es su objetivo principal?
Fomentar el baloncesto desde el infantil, masculino y femenino hasta la veterana. La categoría femenina es prácticamente nueva, y necesita que se le dé más apoyo, he trabajado en ellos, apoyando a las seleccionadas que participen en torneos internacionales, que se tengan fogueo.
Una de las cosas que me gusta es estar presente en todas las actividades y entrar de lleno a cada una de ellas, para mí esto es un trabajo apasionante. En ocasiones una se cansa porque te ponen muchos obstáculos, pero soy una mujer que no se rinde, detrás de mi sonrisa hay una persona de carácter fuerte que no se rinde ante nada.
En una sala del Hospital Militar en Managua se encontraba Marcela Mejía, en ese entonces tenía aproximadamente 30 años de edad.
Sola, en medio de la oscuridad nocturna, hacía frente a una terrible enfermedad que puso en riesgo su vida. Los médicos le habían detectado un tumor en el fémur.
Postrada en una cama sin tener la más mínima movilidad, sólo pensaba en su hija de cuatro años de edad, Marcela Castillo Mejía, recordando todos esos buenos momentos de su embarazo y su primer matrimonio que le dejó una hermosa niña. También su mente recordaba a sus padres, a quienes había perdido desde su juventud, especialmente a su padre , quien fue su fuente de inspiración.
¿Qué la motivaba a seguir adelante, de dónde provenía esa fuerza interior que le daba esperanza de salir con vida ? Muchas personas se darían por vencidas en estas situaciones, pero Mejía tuvo fe y con ayuda de sus hermanos y la motivación de continuar viendo a su hija, salió adelante.
Siete años después de haber pasado de las preocupaciones hacia la luz de la vida, Mejía siente que nada más la puede doblegar.
¿ Cómo fueron esos días para usted?
Parecía una pesadilla, al principio los doctores no sabían qué tenía, me hicieron todo tipo de exámenes hasta que me detectaron el tumor, fue una noticia que me tomó por sorpresa
¿Cuál fue su reacción cuando recibió la noticia de su enfermedad?
De entrada me impactó, pero luego me dije, debo luchar y tendré fe en salir de esto.
¿Quiénes estuvieron con usted en ese momento?
Mis hermanos, estuvieron allí. Luego que me operaron quedé inmóvil, no me podía mover del cuello para abajo, mis hermanos me bañaban y me daban de comer, durante toda mi recuperación.
¿Qué le ayudó para recuperarse?
Con el tiempo, aprendí otra vez a caminar, primero estuve en silla de ruedas, luego en las terapias hasta que volví a utilizar mis piernas, ese día fue grandioso. Lo que me ayudó a salir de todo esto fue mi hija que en ese entonces tenía como 4 años, yo nunca me he separado de ella y por eso luché para recuperarme.
¿Su hija es todo para usted?
Es mi vida, mi eje central, las dos somos muy unidas, ella ahora tiene 10 años y también practica el baloncesto, juega en la posición de armadora como su madre.
¿Ahora, cómo es su vida?
Tranquila, me casé con Ángel Mallona, quien también jugó baloncesto y es entrenador. Los tres formamos una bonita familia, no me puedo quejar.