- Impide desarrollo económico y democrático
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La renuencia de las autoridades para cedular a los nicaragüenses en el exterior impide la inversión directa, en el sector de la microempresa, de al menos doscientos millones de dólares y a la vez detiene el verdadero desarrollo de la democracia, de acuerdo con representantes de organizaciones civiles y un diputado de la Asamblea Nacional.
José Venancio Berríos, presidente de la organización ProVoto de Nicaragüenses, sostuvo que en Estados Unidos hay un millón de nicaragüenses y en Costa Rica otro medio millón que no tienen sus respectivas cédulas, causando pérdidas millonarias al país.
Mientras, el representante del Movimiento por Nicaragua, Benjamín Lugo, anunció que impulsarán un referendo para que los ciudadanos decidan si debe instalarse un Instituto Nacional de Cedulación, que sería independiente al Consejo Supremo Electoral (CSE).
Ayer la organización ProVoto organizó un simposio sobre los efectos sociales, políticos y económicos que tiene en el país la falta de cedulación.
Berríos externó que sin la cedulación no pueden desarrollarse programas financieros que disminuirían el costo del envío de remesas familiares.
“Estamos hablando de doscientos millones de dólares, de activo circulante, que los nicaragüenses con más de 65 años pudieran inyectar en este país”, indicó Berríos.
Lugo exigió la renuncia de los magistrados electorales por oponerse a cedular.
El ex canciller Emilio Álvarez Montalván demandó que en la Asamblea Nacional los nicaragüenses en el exterior tengan representantes.
“El país desarrollado se conoce porque da atención a sus ciudadanos en el exilio”, indicó.
“ENFERMEDAD DEL HOLANDÉS”
José Luis Velásquez, ex representante del Estado de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos, alertó que junto a la “fuga de cerebros”, en Nicaragua se extiende la llamada “enfermedad del holandés”, que frena las iniciativas económicas y laborales locales.
La no cedulación de nicaragüenses en el exterior es una de las principales causas, dijo.
“Las remesas están adormeciendo la capacidad productiva en el país, están produciendo lo que en economía se llama la ‘enfermedad del holandés’, porque nos quedamos con la gente que tiene menor capacidad, menos años de educación, menos iniciativa, y además esta gente no sale a trabajar, a dar su iniciativa, porque está recibiendo remesas”, lamentó Velásquez.