- Revisan programa de inspección de puentes, para determinar si es tan estricto como debería ser
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El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, recorrió ayer la zona del puente que el miércoles se derrumbó sobre el río Misisipí, en Minneápolis (norte), para inspeccionar otras partes del mismo y dar garantías de que los puentes del país son seguros.
Después de sobrevolar el lugar en un helicóptero, Bush se reunió con sobrevivientes y rescatistas, rezó junto a ellos y prometió una rápida reconstrucción del puente.
“Me quedé impresionado no sólo por su determinación sino también por su compasión”, señaló. “Tenemos un país increíble, donde el instinto de la gente, el primer instinto, es ayudar a salvar vidas”.
REVISAN PROGRAMA DE INSPECCIÓN
“Queremos reconstruir este puente lo antes posible”, añadió. “Tras una tragedia como ésta puede surgir una vida mejor”.
La secretaria de Transporte, Mary Peters, quien acompañó a Bush en su visita, dijo que se había ordenado revisar el estado del programa de inspección de puentes “para dar garantías de que es tan estricto como debe ser”.
Peters precisó que su departamento había ordenado la inmediata inspección de 750 puentes similares al que colapsó en Minneápolis dos años después de que una inspección hiciera referencia a “deficiencias estructurales” en el mismo.
La funcionaria, sin embargo, buscó asegurar a la gente que la infraestructura del país no es peligrosa.
“Las carreteras y puentes de Estados Unidos son seguros”, insistió.
CONGRESO DESVIÓ FONDOS
El aspirante a la candidatura presidencial por el Partido Republicano, John McCain, afirmó ayer que el Congreso debería ser en parte responsable por el derrumbe del puente de Minnesota, debido a que los congresistas desviaron miles de millones de dólares destinados inicialmente a mantenimiento de carreteras, a proyectos de mascotas.
El senador por Arizona dijo que el Congreso gastó aproximadamente 20,000 millones de dólares (14,600 millones de euros) en proyectos de especial interés cuando aprobó la nueva partida para autopistas, firmada posteriormente por el presidente, George W. Bush.
“Quizás si lo hubiéramos hecho bien, quizás algo de ese dinero habría estado destinado a inspeccionar esos puentes y otros puentes del país. Quizás las 200,000 personas que cruzan ese puente cada día habrían estado más seguras que si hubiésemos gastado 233 millones de vuestros impuestos en un puente de Alaska hacia una isla en la que viven 50 personas”, declaró el candidato republicano durante un acto con activistas.
RASTREO CON LÁSER TRIDIMENSIONAL
Los investigadores usarán un dispositivo láser tridimensional para escenificar el accidente, un proceso que llevará varios días, y que comenzará por crear complejas simulaciones de los potenciales escenarios del colapso.
Luego comenzarán a mover los restos de los escombros considerados más críticos para la investigación, señaló el responsable del Consejo Nacional para la Seguridad en el Transporte, Mark Rosenker.
Los investigadores evalúan los restos de la calzada de ocho carriles que se desmoronó en horario pico del tráfico vehicular.
CONGRESO APRUEBA 250 MILLONES PARA EMERGENCIA
El Congreso aprobó también el viernes a última hora, 250 millones de dólares en ayuda de emergencia.
El accidente generó nuevos llamados a un control más intenso del estado de la infraestructura del país, y varios expertos señalaron que hay que gastar miles de millones de dólares para que la misma se ajuste a los estándares de seguridad.
Funcionarios habían advertido en 1990 que el puente, parte de la autopista interestatal I-35, y por el que pasan más de 100,000 vehículos por día, tenía serios problemas estructurales.