- Un fiero Liverpool espera burlar los pronósticos
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¿QUÉ SE ESPERA EN LA FINAL DE LA CHAMPIONS?
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Ver Infografia > Pese a que Mario Puzo sostiene que “la venganza es un delicioso plato en frío”, en Milán, todos están ansiosos, echando humo y espuma, listos para volcarse sobre el Liverpool con sus puñales bien afilados y hacer un ajuste de cuentas de lo ocurrido el 22 de mayo del 2005 en Estambul.
Para el Milán, aquello fue una pesadilla enloquecedoramente perdurable. Éxtasis y agonía, cambiaron de acera súbitamente como en una historia de Stephen King.
¿Lo recuerdan? Aquí tienen el detalle: durante un primer tiempo impecable, impetuoso e implacable, el Milán construyó una ventaja de 3-0, que parecía definitiva, cuando de pronto, el Liverpool, como un moribundo terco, se salió del hoyo y en apenas seis minutos, hizo desaparecer esa desventaja ante el asombro del planeta.
Finalmente, con ribetes de intenso dramatismo, el equipo inglés triunfó en los tiros de penal.
La imagen de Shevchenko deseando que se lo tragara la tierra frustrado por la última atajada de Dudek, quedó grabada como un testimonio del más ruidoso hundimiento y el más espectacular resurgimiento, en una final de la Champions League.
GRAN EXPECTACION
¿Qué nos espera ahora con el fiero Liverpool, decapitador del Chelsea, enfrentando a un Milán que jugando casi perfecto, mató al Manchester con tres estocadas y una defensa impenetrable en San Siro.
Se supone, una gran batalla. Pero, ¿cuántas veces las expectativas terminan siendo derretidas? No, en medio de la excitación provocada por esta final, uno piensa eso no puede ocurrir el miércoles 23 en Atenas. Igual que el Liverpool con el Chelsea, el Milán tuvo que salir del túnel de las dificultades para obtener su boleto a la final. El Milán es favorito de los expertos europeos, pero ¿quién puede subestimar al Liverpool?
Habrá mucha mostaza sobre la cancha en Atenas, con las consideraciones girando en un embudo.
BRILLO DE KAKA NO BASTO
En Old Trafford cuando aquella falla de Dida a los cinco minutos, colocó al Manchester en ventaja, el Milán mostró su temple y recursos organizándose rápidamente, haciendo ajustes, pisando el acelerador a fondo y con dos goles de Kaká, a los 21 y 36 minutos, le dio una voltereta de acróbata a la pizarra 2-1.
Sin embargo, no fue suficiente. Raramente su defensa cedió espacios y a los 63 minutos, Wayne Rooney culminó una triangulación de fina y destructiva arquitectura, para empatar el juego, mientras Kaká no podía concretar dos posibilidades claras, luego de realizar formidables desbordes, que hubieran sentenciado el primer duelo.
El Milán pretendió cuidar ese empate valioso, pero en el último instante, su defensa perdió una pelota que tomó Ryan Giggs, entregó con rapidez y certeza a Rooney, quien con un “pincelazo” de derecha, paralizó a Dida sellando el 3-2.
EL FACTOR SEEDORF
Esa ventaja no era definitiva considerado que San Siro es para los visitantes una caldera del diablo y que el Milán, jugando en casa, logra crecimientos impresionantes, pero cómo negar la importancia de ese gol de ventaja, que le permitía al Manchester asegurar su clasificación con el empate.
El Milán apoyaba su optimismo en los dos goles de Kaká. Ganando 1-0 ó 2-1, le bastaba al equipo rojo y negro para avanzar. Pero fue más allá de todos los cálculos previos jugando su mejor futbol, con imaginación y firmeza, apretando convenientemente las tuercas en todos los sectores y fabricando opciones constantemente, con rápido tránsito y mayor presencia en el medio campo, borrando de pantalla a Cristiano Ronaldo.
El triunfo por 3-0 con goles de Kaká, Seedorf y Gilardino, fue merecido. Ciertamente esa fue la diferencia en el accionar entre uno y otro equipo. El Manchester, doblegado por la dinámica inagotable de Seedorf, quedó sin aliento, tendido en la cancha de San Siro.
SUFREN “LOS DIABLOS ROJOS”
El Liverpool había perdido como visitante con el Chelsea víctima de un magistral contragolpe, materializado por Joe Cole a los 29 minutos. Ricardo Carvalho interceptó un balón y lo envió rasante hacia Didier Dorgba quien penetraba velozmente por el sector derecho. El centro bajo, fue aprovechado por la explosividad de Cole, con un derechazo que cortó piernas y brazos del arquero Reina.
Ese marcador adverso 0-1 tenía mucho peso, pero no el suficiente para sepultar al Liverpool, que en Ainfield, con una gran actuación de Javier Mascherano, la efectividad de Jamie Carragher obstaculizando a Dorgba y Daniel Agger aprovechando una entrega rasante de Gerrard con balón quieto, que inmovilizó a los defensores azules, se impuso 1-0, prolongando la batalla hasta los tiros de penal.
En esta definición, fue que el arquero español Pepe Reina, ofreció un curso intensivo de cómo anticiparse, reaccionar y frustrar al enemigo, atajando por aire, mar y tierra, facilitando la victoria del Liverpool en duelo de “francotiradores” 4-1 y por supuesto, su pasaporte para Atenas.
Ahora, no hay “más allá”. Todo depende de un juego el próximo miércoles en Atenas. El Milán no le teme al fantasma de Estambul y el técnico Ancelotti pretende presionar desde el propio inicio, tratando de aprovechar la inspiración que han mostrado por sus atacantes.
El Liverpool en tanto, con la frialdad de un viejo verdugo, confiando en su capacidad de resurgimiento y esa aptitud para fabricar resultados entre tempestades y terremotos.