- Siete de 10 pozos estudiados en Chinandega están contaminados con plaguicidas, al igual que el Río Chiquito Abajo
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Corresponsal/León
La presencia de plaguicidas en el agua era común en la época del algodón, pero estos productos químicos que resultan tóxicos para la salud aún se encuentran en fuentes acuíferas de Occidente.
Un estudio financiado por el Proyecto de Desarrollo de la Costa Pacífico Norte de Nicaragua (Decopann) y la Universidad Cristiana Autónoma de Nicaragua (UCAN) denominado: Contaminación de los recursos hídricos en los departamentos de León y Chinandega revela que el agua de algunos pozos tiene algún tipo de plaguicidas.
El doctor Pedro Rivera, uno de los investigadores del trabajo, manifestó que en León examinaron dos pozos en la cabecera departamental y tres en el municipio de Quezalguaque.
CHINANDEGA más contaminada
Mientras que en Chinandega se estudiaron tres municipios, la cabecera departamental, El Viejo y Posoltega, analizando un total de diez pozos. Este departamento es donde más fuentes contaminadas se encontró.
De los diez pozos estudiados el 70 por ciento dio positivo, incluyendo el Río Chiquito Abajo de Chinandega, lo que llamó la atención de los investigadores.
“El Río Chiquito Abajo como agua superficial también está contaminado, tomamos la muestra en el agua que no debe estar contaminada, por aquello que el agua fluye, sin embargo, hay plaguicidas”, dijo el investigador.
siguen usando plaguicidas
Aunque en el estudio no se incluyen las razones del por qué hay plaguicidas en estas fuentes de agua, el doctor Rivera valora que se debe al uso que algunos productores aún le dan a esos químicos.
“No estamos claros a qué se debe, porque se suponía que desde 1980 ya disminuyó el uso de plaguicidas para los algodonales, y sin embargo, siguen apareciendo…, se me ocurre, y esto es a nivel de hipótesis, que algunos agricultores están utilizando los mismos insecticidas, porque el gobierno anterior continuaba autorizando la importación de ese mismo tipo de plaguicidas posiblemente con otros nombres”, señala Rivera.
REGULACIÓN DE PLAGUICIDAS
A finales de los años ochenta se aprobó la Ley 274 para la regulación de plaguicidas, sin embargo, quienes estudian este tipo de temas, consideran que la aplicación o vigilancia de ésta no se cumple.
En el departamento de León, en dos pozos privados, fue donde se detectó plaguicidas que pueden ser perjudiciales para la salud.
Entre los insecticidas encontrados están los órganos clorados y los fosforados.