El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó ayer que estudia la posibilidad de realizar un viaje a Cuba en enero próximo para poder visitar a Fidel Castro, apartado temporalmente del gobierno mientras se recupera de una cirugía.
El Gobernante brasileño dijo que, pese a que pretende descansar algunos días en enero por petición de su familia, aún no descarta la posibilidad de asistir el 10 de enero a la ceremonia de investidura de Daniel Ortega como Presidente de Nicaragua, viaje que aprovecharía para hacer una escala en Cuba.
CONSULTA CON LA ESPOSA
“Creo que voy a aprovechar unos diez días de descanso a comienzos de enero. Tengo un problema porque en ese período está prevista la investidura de Ortega y yo quería visitar a Fidel (Castro)”, afirmó el presidente en declaraciones que concedió a periodistas.
“Será una amplia negociación con Marisa”, agregó al dar a entender que el viaje dependerá de que pueda convencer a la primera dama, Marisa Leticia da Silva, de reducir los días de descanso.
Pese a que la última imagen de Fidel Castro en su convalecencia fue divulgada en octubre, las autoridades cubanas han negado que el veterano dirigente haya muerto o que su estado de salud sea grave.