- Raúl Castro fue la figura central y no hubo un mensaje oficial de parte del máximo líder
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LA HABANA/AFP
Fidel Castro estuvo ausente en la última sesión anual del parlamento de Cuba, que estuvo encabezada por el presidente provisional Raúl Castro, lo que reavivó dudas en torno a su salud y su retorno al poder.
La silla de Castro, con una botella de agua y un periódico en su puesto, permaneció toda la jornada vacía, junto a Raúl, a quien su hermano cedió el mando el 31 de julio, por primera vez en 48 años, tras sufrir una cirugía intestinal.
El presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón, clausuró la sesión de unas ocho horas, sin que trascendiera un mensaje público de Fidel.
Aunque sin discurso formal, Raúl comentó en el plenario los informes, y fue “enérgico” al tratar viejos problemas que hacen ineficiente la agricultura cubana.
“Hemos estado a punto de que colapsara todo el transporte como consecuencia de todos estos años de deterioro. Eso lleva muchos recursos, tiempo, infraestructura correspondiente, y disciplina rigurosa que es indispensable”, advirtió igualmente Raúl.
Al dirigirse al gobernante ausente, el ministro de Economía, José Luis Rodríguez, afirmó: “Siga usted trazando los nuevos derroteros del combate (…). Nosotros estaremos listos para cumplir sus órdenes y garantizar su obra”.
“Somos miles los que cada noche deseamos de lo profundo de nuestros corazones que amanezcas bien, (…) miles los que sentimos el indescriptible deseo de calzar sus pantuflas o de ofrecerle una taza de caldo, de sustancia elaborada por nuestras propias manos”, dijo la diputada Luz Arrieta.
LA ÚNICA AUSENCIA DEL LÍDER FUE EN 2002
En 30 años de sesiones parlamentarias la única vez que Castro había faltado, en diciembre de 2002, publicó una carta en el periódico Granma donde explicó que la “tiranía médica” le impuso un reposo por la inflamación en una pierna a raíz de una picadura de insecto La sesión de este año generó entonces expectativas en torno a un mensaje de Castro, fuera de la escena pública desde hace cinco meses, sobre todo luego de que no asistiera al desfile militar del 2 de diciembre, que festejó sus 80 años.
En estos días, los cubanos no han recibido explicación de las ausencias de Fidel —cuya salud declaró “secreto de Estado”—, y la última vez que se refirió a su estado fue el 28 de noviembre cuando explicó, en un comunicado, que por orden médica no podía participar en un homenaje por su cumpleaños.
“Su estado de salud no le permite hacerse cargo de los trabajos del día a día del gobierno, pero sí estar al tanto de lo que se hace”, dijo el disidente Elizardo Sánchez.
Castro no es visto en público desde el 26 de julio, un día antes de ser operado.